sábado, 18 de octubre de 2025

 ARGENTINA – MARRUECOS 

EN LA FINAL DEL MUNDIAL SUB-20


La anécdota es vieja, pero vale la pena recordarla. Como ya es una leyenda obviaré los datos de rigor. Hubo un día previo al Mundial de Italia-90 en el que el técnico argentino Carlos Bilardo les dijo a sus dirigidos: “No quieren ver un partidito de África, miren que juegan bien eh…” la respuesta que recibió fue la misma que te puede dar un pibe hoy cuando le mostrás un video de tu oxidado siglo XX: mirar sin prestar atención. 

El 8 de junio de 1990, en Milán, Argentina perdió 1 a 0 contra Camerún en el partido inaugural del Mundial de Italia. La siguiente charla técnica la dio con ojos ensangrentados. En el único momento en que se dio vuelta para verles la cara a sus jugadores, les dijo con lágrimas: “Si nos vamos a volver en primera ronda, prefiero que se caiga el avión.”

Nada le dolía/molestaba más a Bilardo que haber visto, advertido y que no le hicieran caso. El siguiente partido era de vida o muerte, contra la misma Rusia que había vencido a la selección por 4 a 0 en el último amistoso. La segunda mano de Dios (puñetazo de Maradona para salvar un gol, no visto por el árbitro) y los goles de Troglio y Burruchaga dejaron con vida a la albiceleste, que llegó a la final.

Jorge Valdano, en las antípodas del bilardismo, le reconoció su libertad a la hora de planificar el ataque. Maradona, Burruchaga y él no tenía referencia en México-86. De hecho, Valdano marcó su último gol del Mundial empezando la jugada desde el lateral derecho y finalizándola como wing izquierdo. Otra anécdota suya dice que les pedía que tuvieran todo el tiempo la pelota en los pies y que un día Diego, cansado de él, entró al comedor de la concentración haciendo jueguito, a lo que el técnico gritó: “¿Ven? Por eso es Maradona.” (A estas alturas ustedes se preguntarán qué tiene que ver todo esto con la final que se jugará mañana).

El bilardismo, para los que somos del milenio pasado, era un estilo de vida. Significaba que nada debía quedar librado al azar, excepto la creatividad. Ahí es donde sus ideas conectaban con el estilo futbolístico de los equipos africanos.

El primer Mundial Sub-20 se jugó en África (Túnez 1977). Veintidós años después, Nigeria organizó el segundo en ese continente. El mismo país fue la primera medalla de Bronce de la categoría en 1985 y de Plata en 1989. La siguiente generación subcampeona fue la de Ghana (1993), también semifinalista en Malasia-97, donde Argentina obtendría su tercera Copa Mundial, la segunda del técnico José Pékerman. Cuatro años después, Argentina y Ghana unieron historias en la final del Mundial disputado en nuestro país en 2001, que ganó la albiceleste. Luego de su tercer campeonato, José le entregó las riendas del juvenil a Hugo Tocalli, que ganó dos trofeos más, posicionando a la selección en la tabla de campeones. La siguiente edición africana (tercera) sería la de Egipto, treinta y dos años después de la que inauguraba el torneo. Allí Ghana obtuvo el premio, el único africano hasta hoy.

Los Mundiales Sub-20 tuvieron la particularidad, siguiendo la pista africana, de ser organizados por países del Magreb (Túnez, Egipto) y meritoriamente influidos por las buenas actuaciones de equipos sub-saharianos, donde Malí y Senegal son las únicas excepciones del Sahel (semifinales en 1999 y 2015). Para el caso de los Juegos Olímpicos, no hubo organizadores, pero sí campeones: Nigeria en Atlanta-95 y Camerún en Sidney-2000. Por último, se dio un enroque en los Mundiales de mayores: Sudáfrica lo organizó en 2010 y Marruecos fue el único semifinalista de la historia en Qatar-2022, Mundial que ganó Argentina, como todos sabemos.

Aquel equipo marroquí contaba con un pistón bereber llamado Nordin Amrabat, incluído en el equipo ideal del campeonato (les paso el link por si lo quieren ver: http://elfutbolologo.blogspot.com/2022/12/final-qatar-2022-los-once-mejores.html?m=1 ). La hinchada de Los leones del Atlas fue la de mayor convocatoria, junto con la de Argentina, lo que hubiera significado una final descontrolada de haberle arrebatado ese lugar a Francia. Las noticias auguran una participación activa de fanáticos mañana en las gradas del Estadio Nacional de Santiago. Las agencias de viaje están regalando los vuelos.

Por todo lo antedicho. África es el tercer continente más importante del fútbol. Y las predicciones de Bilardo cobran vida hoy. La actualidad de Europa y América es demasiado sumisa al primer toque respecto del uno contra uno que diferenciaba a los adalides del siglo XX. El fútbol ha cambiado y está bien así. La urbanización mundial se ha comido los campitos donde los chicos terminaban las jugadas como las imaginaban y no como les enseñan en los clubes o academias. Será por ello que el Viejo Continente sigue mirando a África como Bilardo en los noventa, cantera inacabable de homo ludens. Por suerte para nosotros, las selecciones juveniles argentinas siguen respetando el juego libre, tan defendido por Aimar, discípulo de Pékerman, como por nuestro técnico, Diego Placente.

 

El Futbolólogo

 

viernes, 25 de julio de 2025

 MARIO

Escuché a Mario Pergolini hablar en plataformas, no sé si era la tele, no sé si era un podcast,  porque mi reproductor es YouTube y me guío por los títulos. Es otra forma de consumir medios, digamos, a la carta.

En esa «audición», como diría mi papá, el hombre de Cuatro Cabezas, la TV Ataca etc. le tiró un armario lleno de plomo a Riquelme por su mala gestión en Boca. Chocolate por la noticia. Pero hay más.

Pergolini, que formó parte de la dirigencia cuando Román ganó como vice de Ameal, sabe de cosas que a nosotros se nos escapan por la sencilla razón de que nos informamos por los medios y los medios tienen intereses, entre ellos, desinformar. La noticia es un bien que tiene fecha de caducidad como el yogur y  el  fiambre.  Hay que venderla antes de que se pase. Y si el pan caliente es «una cosa», la «otra cosa» no se vende ¿Se entiende?

Ahora, pongámonos en el lugar de los que están en la mira de los miles de franco tiradores que se pelean como pirañas por un pedacito de este Boca. Tienen dos caminos (o estrategias): el «Todo pasa» (como diría Grondona) y «La teoría conspirativa». De la primera fue la incorporación de Russo, un hábil declarante, o sino, mucho más hábil que Gago y Diego Martínez. Correcto: Miguelo pone paños fríos a las conferencias, regatea verdades, todo lo contrario que sus antecesores, que creían que en Boca se puede morir con los pies para adelante. Tal vez en los tiempos de Pernía sí, de Rattín o Giunta. Pero no del Consejo de Fútbol.

Nobleza obliga a hablar de la segunda estrategia: La teoría conspirativa, ponerse en el lugar de los Azzaro de la vida, los Ducatenzeiler (que ya le van soltando la mano a Román porque los expone intelectualmente ante la gente que los sigue) contra el poder «¡FACTICO!» de ESPN, TyC o el gorila de Fantino: «¡Ellos quieren Sociedades Anónimas, pero no lo van a conseguir. Boca es un movimiento Nacional y Popular, Bla, Bla, Bla..!» Es decir, si criticás a  Boca sos facho o peor que Feinmann.

Pero hubo una frase de Mario Pergolini en ese programa que vi y no sé como se llama (paso link: https://www.youtube.com/watch?v=aISFwedV86w ): «Los pibes no juegan porque el consejo y Román están peleados con los representantes.» Lo parafraseé, no la voy a citar textual. La frase explica el caso de Milton Delgado, que fue borrado del plantel. También algo que ya fue explicado muchas veces en este blog: el proyecto de Román vicepresidente era de estilo Barsa de La Masía, Boca Predio era el punto focal y prioritario. Ahora no es así. El plantel de primera división está lleno de gente rota y de fichajes que no andan porque Boca es un cabaret, como diría Latorre.

Cuando Riquelme se vaya dejará un agujero negro tan grande como el que dejaron  algunos presidentes argentinos. No digo que vaya preso, pero sí que el riquelmismo no va a volver. Ahora ¿quién tomará la posta? ¿Macri, Milei, una S.A.? Solo se me ocurre Mario, siempre y cuando no termine como Tinelli.

 

El Futbolólogo

jueves, 26 de junio de 2025

 QUE NOMBRE LE PONEMOS


Boca y River se despiden del Mundial de Clubes. Traer a la memoria una sensación como la que se vive‚ podría recordarnos lo que pasó en 2002‚ cuando la selección de Bielsa no cruzó la primera ronda. Si bien aquel equipo llegaba como candidato tras unas eliminatorias impecables‚ su partida significó apagar el televisor y perdernos de un campeón memorable‚ el Brasil de Cafú y Roberto Carlos‚ Rivaldo‚ Ronaldo y Ronaldinho.

La forma en que River y Boca atravesaron la competición fue diferente. Los Millonarios arrancaron con el que a priori era el rival menos ranqueado‚ Urawa de Japón‚ al que vencieron bien a pesar de lo parejo que fue el juego por momentos. En su segundo partido contra el Monterrey‚ el equipo del Muñeco perdió la contundencia inicial‚ aunque mereció ganar por generación de ocasiones. Y ese empate lo complicó para el último partido ante el subcampeón de Europa‚ el Inter de Milán.

La última compulsa evidenció la diferencia física‚ especialmente en el segundo tiempo. El campo se hizo largo y Martínez Quarta fue expulsado por ese déficit que tiene la defensa riverplatense en el retroceso. El recambio generacional se hace evidente en esa zona. Fue un momento clave del partido. La pantalla del estadio informaba que Monterrey le iba ganando a Urawa. Como diría el Duce Mussolini‚ era la victoria o la muerte para los de Gallardo.

Por su parte‚ el camino de Boca fue distinto como se dijoPrimero un empate con Benfica por no saber mantener un 2 a 0. Penal tonto de Palacios; gol de Otamendi en pelota parada (ampliaremos). Luego‚ el dentista: Bayern de Múnich; partido épico; derrota digna. Y para el final el blooper: victoria del Benfica y empate de Boca ante un equipo amateur.

Aunque pueda parecer raro‚ estoy de acuerdo con algunas declaraciones post partido vs. Aukland. El equipo neozelandés esperó con los once en el arco y el gol de pelota parada de Gray no debería ser tomado como algo demasiado grave. Yendo a la explicación por el lado contrario‚ como lo haría un faucaultiano‚ la selección argentina de Bilardo fue legendaria por su trabajo defensivo con pelota parada y recibió dos goles por esa vía en la final de México-86. Y si a esta cuestión‚ de que ya de por sí es complejo ser acertivo‚ le sumamos que Boca cambió mucho de técnicos –y por ende‚ de trabajos– como de jugadores‚ no habría tanta culpa de Russo‚ que recién llega‚ ni de los futbolistas. Porque siempre es más fácil practicar la jugada ofensiva que defensiva‚ sobre la cual solo hay dos opciones: o marcás al hombre o marcás en zona‚ y ninguna te da garantías. Eso con respecto a la pelota parada. Ahora hablemos un poco de cómo se ataca a un equipo que pone el acoplado en el arco.

El Barcelona de Guardiola‚ en su mejor versión (2008-2009)‚ no le pudo anotar gol a Chelsea en el partido de ida y ganó la vuelta en Stanford Breadge por el único gol de Andrés Iniesta‚ conocido como iniestazo‚ un remate sorpresa a quemarropas. Tampoco le ganó la vuelta al Inter de Mourinho en el Camp Nou la siguiente temporada‚ a pesar de haber jugado el segundo tiempo con diez. Claro que aquellos eran profesionales de élite y no amateursPero el Barsa tenía a MessiA esto podemos sumar que a Boca le va mejor jugar de contra que con posesión y que no tuvo a un gambeteador que hiciera la diferencia (Ceballos era el indicado‚ punto para el que lo criticó)En total fue un 75% de posesión‚ 82 centros y 40 remates‚ de los cuales solo nueve fueron al arco. El arquero de Aukland fue figura‚ junto con el maestro Gray y a Boca le anularon un gol hubo un tiro en el palo y el partido se suspendió por mal clima (tampoco la victoria de Benfica daba para motivarse).

El punto de la reflexión debería enfocarnos en lo difícil que resulta hacer una crítica cuando estas dos eliminaciones destapan la olla de ambos planteles‚ aun cuando a mediados de la fase de grupos tenían buena prensa extranjera. Las declaraciones de Guardiola y Luís Enrique‚ ponderando la riqueza del fútbol sudamericano –y su estilo– ayudaron a creer que no estábamos tan lejos‚ cuando lo auténtico es que el cuadro millonario necesita un recambio y el xeneixe también. Caso contrario soñar con la vieja era de Russo y Gallardo‚ los últimos DT campeones de la Libertadores‚ sería más o menos como vivir en un fútbol de cuentos.

 

El Futbolólogo

sábado, 21 de junio de 2025

 LA BOMBA


Tal vez no sea un buen título‚ lo reconozco‚ en plena Tercera Guerra Mundial. Cuando Irán está haciendo llover misiles sobre el escudo de hierro de Israel‚ con Trump haciendo tiempo para intervenir en medio de una guerra con Yemen. Y‚ además‚ Ucrania y Rusia‚ el Sahel‚ Pakistán y la India‚ y el mar de China.

Y entretanto‚ el Mundial de clubes‚ metáfora de la guerra donde también se saldan (o buscan saldarse) deudas históricas. Como la Intercontinental de 2001 que le ganó el Bayern a Boca‚ con gol de Samuel Kuffour‚ que debió ser anulado por infracción de Giovanni Elber a Clemente Rodríguez.

No vi el partido de anoche por falta de conexión. Vi los resúmenes‚ las reacciones y leí los mensajes que me mandaron. No hay mucho qué decir. Tal vez no haya tanta diferencia entre éste y aquel Boca-Bayern de 2001. O tal vez el Bayern nos hizo precio (cómo saberlo). No puedo decir quién jugó bien o mal si no vi el partido‚ pero sí darle un mérito a Russo por no a hacer lo que hubiera hecho cualquier técnico inxperto: cambiar todo el equipo. No‚ solo a los sancionados Figal y Herrera‚ sin bajar a Bataglia a la defensa.

Sea como sea‚ este partido dejó en claro que Miguel Merentiel es el único jugador xeneixe que cruzó toda la tormenta riquelmista con Trayectoria Educativa Avanzada (TEA)‚ como dicen en la escuela técnica. Solo La Bomba estuvo a la altura de ese otro compañero de equipo: el jugador número 12‚ inseparable socio de emociones. El oráculo dice que van a haber muchos Mundiales para Boca porque es una garantía de espectáculo humano en un planeta que está siendo comido por las máquinas.

Sin pretensión de melosa poesía‚ pero carcomido por la emoción‚ no me caben dudas de que este torneo ha sido un trampolín para el uruguayo. Las libretas ya están llenas de números. Se va. Y solo espero que esta vez su traspaso no sea una guerra‚ como lo fue con Barco‚ Valentini y todos los demás.

 

El Futbolólogo

lunes, 16 de junio de 2025

 EMPEZO EL MUNDIAL

 


No hay que pensar en nada. No importa el debut del Inter Miami‚ la goleada del Bayern‚ el PSG‚ eso fue pretemporada. El Mundial empezó ayer.

Boca fue una fiesta‚ le puso toda la onda. Con el dólar barato viajaron muchos hinchas y otros ya vivían en Miami. La relación fue 80/20 con Benfica en las tribunas‚ nos hizo acordar a Argentina en Qatar.

Porque si hay que bajar las entradas para que la gente vaya a ver fútbol‚ no tiene sentido organizar un Mundial en Estados Unidos‚ salvo para corregir los errores de la Copa América. Hasta donde se vio‚ las canchas mejoraron y la seguridad fue buena. Se nota que FIFA y Conmebol no son lo mismo para Norteamérica.

Los dos equipos‚ Boca y Benfica‚ jugaron un partido a la altura del público. El xeneixe salió más enchufado; las Águilas se enchufaron después. Miguel Ángel Russo armó un equipo razonable que empezó como el Boca de Bianchi ante el Real Madrid. Pero en aquella final de Tokio estaba Riquelme‚ que pisaba la pelota y se terminaba el partido. Estos chicos no saben manejar los tiempos y además‚ hay muchos que no piensan y el resto están todos rotos.

Lindos goles de Merentiel y Bataglia. Di María pateó su penal como en el patio de la casa. Otamendi clavó el empate de autoritario cabezazo luego de la roja a Belotti por jugada peligrosa. Figal y Herrera también fueron expulsados. Un partido extraordinario para los hinchas neutrales y del club portugués. Pero para los de Boca fue otro más en el que todo cambia para que nada cambie.

 

El Futbolólogo

miércoles, 11 de junio de 2025

 TIERRA DE WINES

 


¿Se acuerdan de Willington Ortíz‚ del Tino Asprilla‚ el Tren Valencia; del 5 a 0 en el Monumental; de esos aviones imparables movidos por el joystick del Pibe Valderrama?  ¿Y de Sebastián Villa‚ el colombiano que jugaba sin contexto –como diría Luquitas Rodríguez– y que podía ganar sólo un Superclásico?

Colombia siempre tuvo un estilo abierto. Hago memoria y me cuesta recordar un pelotazo largo al nueve‚ centro a la olla o grandes remates de media distancia. Corriendo por la banda o en diagonal al arco‚ el llanero amarillo suele sacar ventaja por su timming que raramente lo encuentra en offside. Y si a la carrera sumamos unos pasos de baile‚ el trago es mortal.

A poco más de veinte minutos del primer tiempo‚ Lucho Díaz rindió homenaje a esa tierra de wines que es Colombia. De la raya izquierda al área de Dibu se abrió por el laberinto de pies argentinos. Otra vez el estadio de River‚ con más aforo que en los noventa‚ sería testigo del arte cafetero‚ de esa bachata a cien kilómetros. Quién escribe tiene debilidad por este Keeghan colombiano‚ eléctrica ala del Liverpool de los setenta.

¿Y qué decir de Houseman‚ del Negro Ortíz y Bertoni; Chirola Yazalde –más atrás en el tiempo– o el Pájaro Caniggia? ¿Y Di María? ¿quién nos saca la espina del Mundial-2014? Cuatro estrellas tendríamos si jugaba la final. Su suplente natural‚ Nico González‚ demostró que cuando está bien físicamente puede ser tan revulsivo como el Ángel de Rosario. Giuliano Simeone y él ingresaron por De Paul y Molina en una declaración argentina de ir por el honor‚ cambio táctico hacia el 3-4-3 con carrileros. El resultado fue el empate‚ materializado por el hombre libre‚ Thiago Almada‚ cuando la verdad es que pudo haber llegado mucho antes si entraba la de González que dio en el palo. El Colombia-Argentina fue un juego de torres y alfiles. Lorenzo y Scaloni‚ esta vez hicieron tablas.

 

El Futbolólogo

viernes, 6 de junio de 2025

 HABEMUS EQUIPO

 


“El triunfo no es definitivo‚ la derrota no es fatal. Lo que importa es el valor para continuar.” Lo dijo Winston Churchill (o Gary Oldman en Las horas más oscuras). “No se negocia con la cabeza en la boca del león.” En 1940‚ una vez aplastados los franceses‚ los nazis preparaban el cruce del Canal de la Mancha hacia Inglaterra. Pasada la época Victoriana‚ los británicos dejaron el testigo a los Estados Unidos‚ la nueva potencia ¿Estarían dispuestos a hacer lo mismo con los alemanes?

La derrota no es fatal para Chile. La Argentina de Bilardo y Maradona jugaba peor y partió a sus rivales en México-86. El técnico Gareca no tendrá apoyo mientras La Roja se siga sintiendo inferior al resto de América. Desde los micrófonos solo se escucha que no hay venta de jugadores al exterior‚ que no hay roce internacional‚ y que esta Generación de Cristal no tiene actitud. 

Arturo Vidal es el óxido de la Generación Dorada‚ está más para hablar que para jugar. Con él‚ el público chileno perdió toda esperanza.

Pero lejos del análisis histórico‚ o aparte de él‚ no debemos quitar los ojos del momento presente. En la película mencionada‚ Churchill se escapó de las sesiones parlamentarias para bajar ofuscado al subte de Londres. Los pasajeros no entendieron qué hacía ahí‚ él‚ el primer ministro (¿?). Luego del intercambio de miradas‚ el hombre solitario les preguntó si preferían la negociación o ir a la guerra contra Hitler. La respuesta del pueblo fue unánime: War! A Chile aún le queda tiempo‚ este Mundial se juega con muchísimos equipos y en Sudamérica hay pocos países.

Scaloni llevó a Santiago un equipo muleto‚ casi un juvenil. La línea de tres cuartos inicial‚ con excepción de Almada‚ no había jugado el Mundial. Lo mismo para Balerdi. Sin Enzo ni McAllister‚ De Paul fue lugarteniente y Palacios escudero. El resto de la defensa y el aquero al completo y arriba la Araña. Casi un equipo para contragolpear‚ el mejor plan si vas de visita. La presión alta de Chile consiguió un balón para Alexis Sánchez a los ´2 del primer tiempo‚ que Dibu maldijo con un despeje a la niebla. 13 minutos después‚ gol de Julián Alvarez y silencio estadual. De ahí hasta el final solo algunas contras más.

Lo mejor del segundo tiempo fueron las atajadas de Dibu y los cambios: Messi por Nico Paz y el debut de Mastantuono‚ que marcó un record de edad. Y ese es para mí la gran noticia del partido de ayer‚ la visibilidad de una continuidad‚ aun cuando no sea algo que en sí permita ver el futuro. La selección de Bielsa llegó con goles y puntos a favor de sobra a Corea y Japón-2002‚ del que regresó en primera ronda (¿me fui muy atrás en la Historia?). “El triunfo no es definitivo” pero el proceso es bueno. Scaloni tiene cosas de Menotti (su propuesta de juego)‚ de Bilardo (es resultadista) y del Coco (equipo de memoria). Pero quizás haya sido Pékerman quién más le dejó‚ a él y a sus colaboradores‚ grandes formadores de juveniles.

 

El futbolólogo

domingo, 1 de junio de 2025

LA HISTORIA ES DE LOS DESOBEDIENTES

Hay una historia de la Antigüedad‚ la de Régulo‚ un soldado romano que fue capturado por los cartagineses. En tiempos de la República‚ Roma y Cartago pugnaban por la supremacía del Mediterráneo y por falta de traductores‚ Régulo fue obligado a volver a su patria con un claro mensaje: rendición.

El reo hizo caso a sus captores. Viajó a hablar con los suyos‚ pero cambió el mensaje: no nos rendimos. La guerra siguió y desde entonces un pequeño pueblo de origen etrusco se convirtió en el imperio más grande de occidente.

La Historia está llena de Régulos que vencen el tiempo. Los sueños los persiguen. Personas comunes hacen horas extras todos los días‚ se desdoblan. Son irreductibles.

Pegado a la General Paz hay un coliseo marrón que los ve pasar cada mañana. Boca River‚ San Lorenzo y Huracán viven al otro lado. Nadie puede ver desde la ventanilla del tren o del colectivo lo que pasa detrás de Saavedra‚ en Vicente López. Básicamente‚ trabajo y táctica. La legión calamar nada debe envidiarle a la romana.

Primero el ascenso y‚ después‚ la permanencia. Un optimista llamado Palermo hizo de Julio César. Platense estaba listo para cruzar el Rubicon. La dupla técnica Orsi-Gómez eran Rómulo y Remo. A los dos les tocó levantar jugadores descartados por clubes de la capital como Mainero‚ Silva‚ Orsini y Taborda.

En un campeonato hecho a la medida de los clubes chicos‚ Platense fue sexto en la Zona B que ganó Central. En la primera fecha empató con River de local. En la segunda‚ le ganó al campeón Vélez. 0 a 0‚ 0 a 1‚ 1 a 1‚ 1 a 0 o 1 a 2. Solo ante San Martín de San Juan‚ Atlético Tucumán y Talleres de Córdoba lograron meter más de un gol (victoria por 2 a 0‚ 2 a 1 y 2 a 1‚ respectivamente)‚ dato curiosísimo para un campeón. Su fuerte seguía siendo el orden.

La primera víctima de los Play off fue el Racing campeón de la Sudamericana‚ al cual venció por la mínima en el Cilindro de Avellaneda. Luego vino el River de Gallardo‚ partido polémico‚ de arbitraje raro. El capitán Vázquez no quiso mirar al juez durante el sorteo de los penales. Parecía Régulo.

Eliminar a San Lorenzo en semifinales abortó la posibilidad de un clásico estilo Madrid 2018 con Huracán‚ una final en la que el perdedor quedaría estigmatizado de por vida. Tal como se dieron las cosas‚ El Globo puede agradecer a los santos.

Platense solo marcó dos goles en esos dos partidos‚ cuatro en total en los mata-mata. En Santiago del Estero toda la física cuántica se puso de acuerdo para que la volea de Mainero se convirtiera en el gol más importante del club. Huracán perdió su segunda final consecutiva‚ esta vez‚ ante el duro de la liga que hizo de la amparo su mayor virtud.

 

El Futbolólogo

 


DT MATA JUGADOR


No es asesinato‚ es una vieja frase de los noventa atribuida a Jacobo Winograd: “Billetera mata galán.”

Billetera es lo que le sobraba a Nasser Al-Khelaîfi cuando llegó sl PSG capaz de contratar a Ibra Ney Mbappé y hasta a Messi para ganar la Champions su gran obsesión. De Ancelotti a Galtier pasando por Blanc Emery Tuchel y Pochettino el París fue un club sin “equipo”. Así y todo‚ ganó 5 ligas 8 Copas de Francia 11 Supercopas y 6 Coupe de la Ligue durante el periodo. En la aburridísima liga se convirtió en una especie de Bayern galo. Pero fuera de casa ambos clubes no podían compararse. Los de Múnich ganaron dos Champions (12/13 y 19/20) la última nada menos que a Les pariciens.

Aquel equipo de Tuchel‚ actual seleccionador de Inglaterra‚ acabó con +19 de diferencia de gol contra los +35 del Bayern. Robert Lewandowski se salió con 15 goles en la competición contra 5 de Icardi y 5 de Mbappé. Neymar y Di María ni de cerca fueron Gnabry y Müller. “Billetera no mata Bayern” dijo Al-Khelaîfi.

En agosto de 2021 el empresario catarí se convirtió en Yuri Orlov protagonista El señor de la guerra. La caída de la URSS dejaba miles de armas libres para gangsters que las quisieran comprar. Messi acababa de quedar fuera de la Liga española. Su destino: el PSG.

Con Messi Mbappé y Neymar en una misma delantera todo apuntaba a la masacre. En el ámbito local los equipos caían como botellas rotas. Pero fuera de casa no. Incluso habiendo sido el argentino y el francés los dos mejores delanteros de la Copa Mundial Qatar-2022 no era suficiente. La final disputada entre ambos países dividió al team. Neymar ya se había ido a Arabia y Messi acosado por los ultras de París voló al Inter Miami.   

El sueño de Al-Khelaîfi se rompió como la jarra de la lechera en la fábula. Entonces llegó Luis Enique‚ asturiano de carácter. Solo él y el primer Míster de la era (Carlo Ancelotti) sabían lo que era levantar la orejona. Carletto estaba en Madrid esperando a Kiki. Su último video en el club francés fue sentado en la butaca del cine sólo con Luis Enrique recibiendo los palos del entrenador porque no marcaba a los rivales. Qué le importaba. Se iba a Madrid en nada.

Hubo que buscar un reemplazante Ousmane Dembelé asistente de Kylian en Francia; asistente de Messi en el Barsa. “Ven chaval tú me los corres a todos la robas y metes gol.” ¿El resultado? 8 goles en Champions octavo puesto en su primer torneo como punta de lanza. De esta manera diez años después de ganarla con el Barcelona de la MSN (Messi-Suárez-Neymar) el mejor tridente después de la Triple R (Brasil-2002) Luis Enrique soldó las fisuras de un submarino semi hundido por los egos. La mejor defensa es un mejor ataque decían los maestros. Otra vez el fútbol nos enseña que el todo es más que la suma de las partes.

 

El Futbolólogo

 

 

 

martes, 20 de mayo de 2025

 SE LE HIRVIÓ EL ASADO



A principios de año un amigo me dijo: Riquelme va a terminar como Passarella. Le dije‚ no creo‚ no hay descensos y Román es kirchnerista‚ lo van a ayudar. Este amigo es canceriano como el presidente de Boca‚ signo asociado con la intuición. Pero se ve que no son todos iguales.

Hubo un escritor peruano de apellido Vargas Llosa que tenía una frase: el día que se jodió el Perú. Ese enigma se usó mucho para describir el antes y después de una debacle. Asumiendo de antemano que puedo estar equivocado‚ me parece que Boca se empezó a joder cuando decidieron colgar a Valentini. En ese hermetismo que es el Consejo de Fútbol‚ nunca se aclaró el tema. Sí lo de Barco‚ al que le echaron la culpa de todo.

Otra razón paralela de cuándo se empezó a joder Boca podría ser el momento en que Román dejó de ser vicepresidente para ser presidente‚ cosa rara porque ahora el que es vice era presidente (Ameal). Sea como sea‚ estas dos teorías‚ la de Valentini y la de Riquelme presidente solo marcan un punto en la línea de tiempo y nada más.

Los primeros tiempos del ídolo xeneixe como segundo de Ameal eran de mate al sol en el predio de inferiores‚ firmando autógrafos‚ hablando con las mamás‚ un lindo Román‚ feliz‚ tierno. Los juveniles ganaban torneos‚ incluso internacionales. Ya se dijo en otros posteos que Boca hubiese podido armar un equipo de lujo con ellos‚ a saber: Brey en el arco; Di Lollo‚ Anselmino y Valentini en defensa; Medina‚ Varela Equi Fernández y Barco en el medio; Langoni‚ Vázquez y Ceballos. Algunos de ellos se fueron bien (Anselmino‚ Varela‚ Vázquez...); otros mal (Valentini‚ Barco Medina); con otros no se supo qué pasó (Langoni y Equi) y los que se quedaron no juegan o juegan poco (Brey‚ Di Lollo Ceballos).

Esta primera apreciación nos deja en claro que si hubo un proyecto de inferiores al estilo Barsa‚ fracasó‚ aun cuando el mejor jugador de Boca hoy por hoy sea Milton Delgado‚ un chico del semillero. Otro tema no menor es el de los técnicos‚ siete en total desde que la fórmula Ameal-Riquelme llegó al club en 2020: Russo‚ Bataglia‚ Ibarra‚ Almirón‚ Diego Martínez y Gago‚ más los interinatos de Mariano Herrón.

Michael Faucault decía que muchas cosas que no se pueden explicar se pueden entender analizando al contrario. En esos cuatro años y pico de la era Riquelme‚ River tuvo dos técnicos: Gallardo y Demichelis. Sin entrar en el análisis exhaustivo‚ el millonario ganó dos torneos de primera división en ese mismo ciclo (2021 con Gallardo y 2023 con Demichelis)‚ una Supercopa Argentina y un Trofeo de Campeones (2023). Mientras tanto‚ el Boca de Riquelme ganó Liga‚ Copa de Liga y Supercopa Argentina (2022 con Ibarra) y llegó a la final de la Libertadores (2023 con Almirón). Al término de ésta última‚ el técnico renunció diciendo que «La cosa no daba para más» (¿?).

Ya vemos que no hay tanta diferencia entre uno y otro en términos deportivos‚ sí en términos de gestión. River dejó su estadio inmaculado durante la presidencia de Brito‚ cosa pendiente en Boca. En cuanto a los fichajes de jerarquía‚ ambos equipos sufrieron la lesión de los llamados «experimentados» y la difícil adaptación de los nuevos. De los extranjeros‚ solo Merentiel y el chileno Díaz dan la talla‚ cosa que no pasa con Borja‚ Cavani o Ander Herrera‚ estos dos últimos‚ dentro del cuadro de los llamados experimentados que se lesionan muy seguido. Pero aparte del estadio‚ sin bien en lo demás las cosas pueden pintar un poco más parejas‚ no es lo mismo para cualquier persona que desee entablar una negociación con cualquiera de los dos clubes‚ hablar con Francéscoli o Leo Ponzio que con la patota del Consejo de Fútbol (creo que fui claro).

En una vuelta más de rosca faucaltiana (la última‚ lo prometo) voy a emparejar a éste Boca con el llamado Mejor equipo de la Historia: el Barsa de Pep Guardiola. Hace quince años‚ España vivió la cúspide de la rivalidad Real Madrid-Barcelona‚ Cristiano-Messi; Mourinho-Guardiola. Y entre tantas frases que nos dejó el entrenador catalán‚ me quedo con una: «Estos jugadores son unos fenómenos. Mi único trabajo es mantenerlos motivados».

Si Riquelme no quiere terminar como Passarella necesitará motivar al equipo. Y para eso tiene que pedir ayuda‚ pero no del Consejo‚ tan cerrado como él. Deberá volver al principio‚ a juntarse con las madres en las inferiores. Y tener paciencia. No va a sacar el auto del barro con volantazos. Tal vez el plantel no sea tan malo‚ pero evidentemente los técnicos que han pasado no supieron motivarlo. Poco se sabe de quién quiera venir (y agarrar el fierro caliente con una dirigencia como la de Boca). El nuevo cabeza de grupo deberá tener un plus. Y sino‚ que baje a entrenarlos él y listo.


El Futbolólogo

miércoles, 26 de marzo de 2025

SE JUEGA COMO SE HABLA

Hace muchos años‚ más concretamente en la temporada 2008-2009‚ el Barcelona y el Atlético de Madrid jugaron muchos partidos seguidos por la Liga y la Copa del Rey. En uno de ellos‚ Samuel Eto´o marcó un gol antológico‚ entrando al área y abriendo la defensa colchonera como los cowboys abren las puertas del bar‚ así‚ a ambos lados‚ antes de disparar.

Ese día me dije: «Eto´o juega como habla.» Su temperamento es recordado‚ su coraje. Siempre dijo lo que pensaba‚ sin medir consecuencias. Siempre fue directo.

El paso siguiente fue exportar la teoría a otro jugador‚ entonces pensé en Riquelme: uno le hace una pregunta a Román y‚ antes de contestar‚ mira el mate‚ revuelve la bombilla‚ le echa agua‚ se lo toma y después te contesta. Maneja los tiempos como cuando jugaba a la pelota.

¿Y Messi? Lionel fue cambiando su manera de contestar y de jugar. Al principio resolvía todo más rápido. Siempre escondía y buscaba la manera de pasar por el medio‚ de no jugársela tanto‚ y terminar. De grande pensó más y se la jugó más también. Se sigue comiendo las S y es difícil agarrarlo.

Y obvio si hablamos de Messi hay que hablar de Maradona: al frente como reja negra‚ picante‚ verborrágico‚ sin pelos en la lengua; definiendo con la frase mágica. Este principio de hablar como se juega no es un invento. Pablo Nacach dijo en Fútbol: La vida en domingo que le llamaba la atención la cantidad de detalles que recordaba Diego cuando contaba sus anécdotas‚ como si tuviera muchos sentidos extra.

La comparación tiene como fin describir el discurso de Scaloni desde que comanda la selección argentina. Lógicamente‚ se trata de un «cuerpo técnico» cuya cabeza es él. Sea como sea‚ el míster es el comunicador de la idea. Vamos a tomar algunas frases:

«El fútbol es un juego en el que se puede perder‚ y no pasa nada»:

Imagínense decirle a un niño‚ jugá‚ que si se rompe‚ no pasa nada ¿acaso no disfrutaría mucho más? Alguno pensará que lo dice porque ya es campeón del Mundo y de América. Pero la dijo antes de jugar con México en Qatar 2022. Además‚ un partido no solo son noventa minutos: hay partidos de un minuto que se juegan noventa veces. Y si Romero se equivoca y provoca el 2 a 1 de Brasil‚ no pasa nada‚ se sigue jugando y se marcan dos goles más.

«En esta selección juegan los que están mejor»: 

¿Puede Otamendi jugar a los treinta y pico de años? Sí‚ porque está mejor. Y el que no está no se queja‚ porque le falta.

«No hay lugar para incorporar gente del ámbito local porque no hay a quién sacar»: 

Lo dijo antes del partido con Uruguay ¿Y cómo se siente el jugador de la selección cuando escucha esto? Seguro en su puesto de trabajo. La empresa no presenta fisuras porque no hay dudas en la planificación. Los juveniles siguen siendo el semillero de la albiceleste y se van incorporando conforme a los requerimientos de la mayor.

Scaloni no es el mismo que cuando jugaba‚ mucho más explosivo y travieso. De pueblo chico‚ formado en la escuela rosarina y platense‚ y bastante marcado por la cultura europea‚ hoy no repara en cosas que lo alejen de la realidad. Es concreto. Dos o tres ideas‚ nada más. Tal vez Rafinha debió aprender de él antes de hablar.


El Futbolólogo

viernes, 21 de febrero de 2025

RACING: EL FÚTBOL ES CÍCLICO


La cadena de televisión TNT Sports tiene una emisión llamada Confesiones, un programa que reúne a varias figuras del deporte para contar anécdotas. En uno de sus ciclos, dos eminencias hablaron de la cocina del fútbol argentino: José Néstor Pékerman y Hugo Tocalli. Scaloni y cuerpo técnico, Messi y Mascherano, Riquelme y Gago… cuantos futbolistas pasaron por su seminario.

¿Porqué traerlos a colación en un posteo de Racing? Por este concepto de Néstor: “Todo se ve si vos tenés un título (Clank, con Juan Pablo Varsky, Game #47).” Su paso por la selección le dio a Argentina el mejor equipo desde México-86 a Qatar-2022: la escuadra de Alemania-2006, que no ganó. Su estancia en la selección Colombia le dio al cuadro cafetero podio histórico en los Mundiales (Brasil 2014, que tampoco ganó).

Me dejo llevar y traigo otra frase más, en este caso, del español Vicente del Bosque: “El fútbol es una combinación del juego corto con el juego largo.”  La cito de memoria por pura pereza, no tengo ganas de buscar la fuente. Ni lo considero necesario, porque podría haber dicho que era mía y nadie se daba cuenta. Pero de lo que sí se habrán percatado, es de que estamos acercándonos al tema.

Racing juega largo. Y aunque las comparaciones son odiosas, el único equipo de mi gusto que veo en esa línea, con calidad Premium, obviamente, es el Leverkusen de Xavi Alonso. ¿El Atlético del Cholo? Puede ser, más contragolpeador, pero lo metemos en el carrito. ¿Una leyenda del juego largo? El Manchester de Álex Fergunson, con Beckham, Verón, Scholles y Ghigs en el medio, todos lanzadores de misiles balísticos a Solskjaer y van Nistelrooy, una roca en el fondo y en el arco Barthez. Patear y correr, romper líneas, Push & pull (para esto último, Roy Keane fue lo más); un equipo con un promedio de goles de cabeza, volea y remates de media distancia insuperable.

Pero entonces: ¿cuál sería un posible prototipo de juego en las antípodas de éste del que estamos hablando? Cualquier equipo de Guardiola o, en sus versiones más pedorras, de Veccacece o Gago. ¿Y Mourinho? Mou es un curso acelerado de fútbol, llega y te transforma un plantel, psicológica, física y estratégicamente. Sus segundos años suelen ser mejores que los primeros (y sus terceros un caos). De profesión profesor de educación física,  tiene lo que tiene cualquier docente de la materia que recuerdes: la cercanía con la persona, la picarezca, la pedagogía.

El Racing de Costas juega largo y se equivoca bastante poco en las finales. Físicamente superó a Botafogo. Maravilla está nivel Lautaro/Toti gol y atrás me gustó Colombo. La supuesta táctica de la Academia fue un 3-4-3 sin enganche ¿estilo San Paoli en Chile? Puede ser. Pero aquel equipo del Hombrecito de Casilda jugaba más corto que el Barsa de Pep. Arias se mostró seguro en el arco y del equipo visitante destacaría al colega John. El resto, muy superado físicamente, como se dice en el bar: grandotes al pedo. Caían como botellas rotas ante el gordo Salas, que fue un pinball.

La personalidad de Costas es intensa: que se besa el Rosario antes del partido; que camina la zona pintada; que se pelea con los árbitros; que festeja los goles como si fuera un hincha… pero gana (como diría Pékerman); es una materia para entrenadores que no le encuentran la vuelta a planteles costosísimos que están para combinar juego corto y largo, en palabras de Don Vicente. El fútbol es cíclico y encerrarse en una idea puede ser la anatema. Guardiola lo tiene claro. Gallardo y Gago pueden ir tomando nota.

El Futbolólogo