domingo, 18 de febrero de 2024

LA IMPORTANCIA DE LOS JUEGOS DE PARIS

 


Ya todos saben que Argentina clasificó a los Juegos Olímpicos de París-2024. Y existe una gran expectativa por el equipo que Mascherano llevará, dado que a los clasificados del pre-olímpico se pueden sumar tres mayores y, además, otros chicos que no fueron, pero que están en edad de poder participar.

En el primer grupo, aparecen Lionel Messi, Ángel Di María y Dibu Martínez como nombres resonantes. Por supuesto que falta un poco y se pueden caer. El primero en dejar dudas fue Di María, mientras que lo de Dibu sonó como una novedad de los últimos días. En cuanto a Messi, sépase que se fue medio mal del PSG, luego de que Argentina le ganase el Mundial a Francia, justo el país que lo recibiría en los Juegos. También en simultáneo, la prensa gala hizo eco de que Kilian M´Bappé podría sumarse a Les Bleus, algo que le daría bastante morbo a una «posible» final franco-argentina.   

En el segundo lugar están los europibes, jugadores que no pudieron estar en la cita pre-olímpica a pesar de contar con edad para hacerlo. Ellos son: Enzo Fernández (Chelsea), Alan Varela (Benfica), Nico Paz (Real Madrid), Facundo Buonanotte (Brighton), Lucas Beltrán (Fiorentina) y Alejandro Garnacho (Mánchester United).

Como dar nombres es gratis, ta lindo el equipo que se puede armar. Pero siempre debe tenerse en cuenta, a la hora de hacer futurología, que a veces los clubes no prestan a los jugadores y que los mismo pueden no estar en condiciones físicas para una competición. A ello agreguemos que el entrenador debe «armar un equipo», lo que abre a la posibilidad de que alguno de los cracks no se integre futbolística o personalmente, como Tévez en 2014, por citar un ejemplo.

Hechas las aclaraciones: ¿No será a esto a lo que se refería Scaloni con aquello de la «vara alta»?

Que el de Pujato se haya sentido cansado por su trabajo parece normal. Se trata de un técnico que se toma el laburo a pecho. Las estrellas argentinas son 50%, o más, de los técnicos. El factor suerte en una competición tan fuerte por supuesto que amerita. Pero quién haya visto más de tres o cuatro mundiales debe saber que en muchos de ellos nos fuimos por errores del entrenador, aunque el equipo fuese mejor que el rival. El DT no solo debe saber elegir a sus jugadores y saber armar el equipo. Debe tener una cabeza extra para preparar los partidos y tomar buenas decisiones en medio de los mismos.

Scaloni tiene cosas de Menotti y de Bilardo: la lealtad al juego; la obsesión por los detalles. Pero se le viene un recambio generacional, justo a él, que hizo uno cuando tomó la posta de Sampaoli. Nueve jugadores, sin contar los arqueros, superarán la barrera de los 30 años cuando arranque el Mundial de Norteamérica-2026 (ellos son: Tagliafico, Pezzela, Otamendi, Acuña, Paredes, De Paul, Guido Rodríguez, Messi y Di María). Y aunque, por lo ante dicho, cabe ilusionarse con la camada que viene, estamos hablando de medio equipo.

Los Juegos Olímpicos, la Copa América y las eliminatorias constituirán ese desafío Y solo quedan dos años y medio para defender la estrella de Qatar. Mascherano será quién cabe los cimientos. Y Scaloni, probablemente, el que ponga las chapas.


El Futbolólogo