martes, 13 de junio de 2017



 Singapur 0 - Argentina 6
TODO SIRVE. NADA SIRVE

Fue un triste partido el de hoy a las 9 en Singapur, una goleada con sabor aguado. Queda feo decirlo, pero es así. Igual, hay que felicitar a los chicos que jugaron. No fue culpa de ellos que la federación les consiga un amistoso tan mediocre. De solo ver al 9 singapuerense sacar los laterales te daba la pauta de que ni los números tenían bien. Es cierto que Ardiles jugó con la 1 el Mundial 82 ¡Pero era por orden de apellido! O me van a decir que los asiáticos llevaban los números acorde con el abecedario?


Buen estadio y buen público. Sampaoli mirándolo todo con cara de San Martín en el cruce de los Andes ¿Tanto tenía que analizar? Solo puedo decir a su favor una cosa: probó lo que tenía que probar en el partido que tenía que probarlo. Ensayó ante lo que sería un posible rival cerrado atrás con un 2-3-5. Puso a dos volantes de ataque (Salvio y Acuña) como laterales; a Gómez (lateral) como volante y arriba todo fue movilidad. Di María en ambas bandas; Biglia la rompió. Sé que suena estúpido hablar de buen partido de algunos cuando la superioridad se notaba desde antes de empezar. Pero tengo el recuerdo de un partido de Maradona como DT ante Venezuela por las eliminatorias de Sudáfrica 2010, aquella tarde en River que el equipo formó con Heinze, Angeleri y Zanetti atrás, Mascherano y pura pólvora arriba. Gracias a esa goleada por 5 a 0 Argentina clasificó sin ir a la repesca. Coincido con los técnicos que juegan al ataque con rivales débiles. De esas goleadas se suele sacar petróleo.



En síntesis: bien por la movilidad del equipo arriba ante un adversario encerrado en su propio arco y por no errar un pase atrás, aunque la presión oponente haya sido poca; bien por poner carne al asador contra un rival débil (¿se imaginan el once de Bauza?); bien por los experimentos sin riesgo. Pero nada de esto va a servir dentro de 45 días en el Centenario. Tal vez esté Mascherano y haya que ensayar todo de nuevo. Y olvídense de salir jugando con Cavani y Suárez comiéndote los talones; la superioridad en el medio te la metés en el orto contra un rival que juega al pelotazo. Con Uruguay todo es fricción, partido roto, provocación. Es un clásico donde lo lindo de estos amistosos se termina haciendo humo.


El Futbolologo

viernes, 9 de junio de 2017

Argentina 1 - Brasil 0
HAY EQUIPO (TITULAR)

Hace muchos años hubo un entrenador de la NBA llamado Chuck Daly. Este hombre dirigió al Dream Team y tiene una anécdota ocurrente. En su primer partido de entrenamiento, contra unos sparrings universitarios, armó quintetos malos para salir a la cancha. Ponía a Magic con Jordan, hacía jugar tres pivotes juntos y cosas así. Era un equipo de mucho ego y todos querían brillar individualmente. El resultado fue caótico. Los universitarios los pasearon ¡a ellos, estrellas de la NBA! Para terminar de hacerse el boludo, Daly mandó borrar el marcador del tablero y solo después dejó entrar a la prensa. Esa lección fue clave para el mejor equipo de basquet de la historia. Desde entonces todos aprendieron a jugar en grupo y no pararon de ganar. 

En su debut, Sampaoli solo pudo hacer jugar a la selección en equipo durante 45 minutos, luego fueron el Dream Team ante universitarios. Ojo, Brasil no es un combinado laxo. Aún sin Neymar, Miranda, Alvez o Marcelo dista de ser un sparring. Pero ¿qué pasó? ¿Como se puede errar tanto en los cambios?

Lo primero que se me ocurre es que Sampaoli quiso probar el 4-3-3 en el segundo tiempo con Messi de 9 y no le funcionó. Lo segundo es que puede que estemos ante un técnico que no sabe hacer cambios. Hay muchos de esos, como Martino, que la cagaba en cada cambio (Argentina-Paraguay, primer partido de la Copa América 2015 es un claro ejemplo). Por el contrario, hay tipos muy buenos en esa faceta: Vicente del Bosque en el Mundial 2010 (siempre elegía la mejor opción para el partido); Carlo Ancelotti y hasta Zidane. La última que se me ocurre es que Sampaoli haya querido poner carne nueva en la parrilla para recuperar la presión tan benéfica de los primero minutos del partido. En ese caso podría haber puesto a Alario ¿no?

El futuro dirá si es el técnico el que no sabe hacer cambios o son los suplentes los que no están a la altura de la selección. Hoy por hoy cualquiera puede irse a Europa. Pero la albiceleste es otra cosa. Más aún con lo que se viene.


El Futbolólogo

jueves, 8 de junio de 2017


LO BUENO DE SAMPAOLI

Jorge Sampaoli llegó a la selección después de una cesárea bastante complicada que incluyó una destitución forzada, la negativa de un técnico (Simeone) y un final infeliz con Sevilla, club que lo había recibido con procesiones. Nada más conocerse la noticia en Argentina, el enano cosechó admiradores y detractores. En la primera línea iban los rosarinos y santafesinos todos, desde Messi y Bielsa a Menotti y Valdano, y en la segunda gente de barrio como Bilardo o Pagani. Casualmente estos dos, que no se pueden ni ver desde México 86, aunaron sus esfuerzos para matarlo por radio y televisión. Periodistas en ascenso como Vignolo, Latorre y Recondo lo idolatran, mientras que Liberman, en caída libre, le da en bolsa. Todos los aquí nombrados saben que de esta batalla mediática solo mejorarán su sueldo los que tuvieron razon

Mientras tanto, el casildense anda la cancha rodeado de un humo extraño. Se parece un poco al primer Mourinho del Chelsea mezclado con Bielsa, lo que se dice un curso acelerado de fútbol: todo estaca y conos. Además es seguro de sí mismo ante la prensa. Tiene calle y recorrido. Manda comunicados por AFA haciéndose el científico del fútbol, todo con la apostilla de Chiqui Tapia, un barrabrava con pretenciones de restaurador del fúlbo. 

Polémica su aparición y polémico su equipo. Línea de tres para defender. Mediocampo con doble cinco de manejo y carrileros que en sus clubes son atacantes. Dos mediapunta con condiciones de enganche y un punta arriba. Lo único que le salva fue haber incluido en la lista los nombres que pedía la gente y el periodismo. Mañana a las siete de la mañana su equipo enfrentará a Brasil sin Neymar (hasta esa suerte tiene). Si los once que publicó la prensa son los que estarán en la cancha será una apuesta arriesgada, pero a nadie le importa este amistoso más que por el debut de un técnico que llega con demasiado aire de salvador.

No obstante, una buena para Sampaoli: que nadie habla de Messi. Y en ese anonimato parece sentirse bien el mejor jugador del mundo, hoy amenzado en su reinado por Cristiano Ronaldo, quien le acaba de igualar en Champions, en Botas de Oro y que le puede alcanzar si gana su quinto Balón de Oro en enero del año que viene. Y nosostros, que comparamos tanto a Lio con Maradona y Pelé, lo vemos ahora como un simple mortal. Habrá que ir al Mundial para volver a estar entre los grandes.

El Futbolólogo