jueves, 26 de junio de 2025

 QUE NOMBRE LE PONEMOS


Boca y River se despiden del Mundial de Clubes. Traer a la memoria una sensación como la que se vive‚ podría recordarnos lo que pasó en 2002‚ cuando la selección de Bielsa no cruzó la primera ronda. Si bien aquel equipo llegaba como candidato tras unas eliminatorias impecables‚ su partida significó apagar el televisor y perdernos de un campeón memorable‚ el Brasil de Cafú y Roberto Carlos‚ Rivaldo‚ Ronaldo y Ronaldinho.

La forma en que River y Boca atravesaron la competición fue diferente. Los Millonarios arrancaron con el que a priori era el rival menos ranqueado‚ Urawa de Japón‚ al que vencieron bien a pesar de lo parejo que fue el juego por momentos. En su segundo partido contra el Monterrey‚ el equipo del Muñeco perdió la contundencia inicial‚ aunque mereció ganar por generación de ocasiones. Y ese empate lo complicó para el último partido ante el subcampeón de Europa‚ el Inter de Milán.

La última compulsa evidenció la diferencia física‚ especialmente en el segundo tiempo. El campo se hizo largo y Martínez Quarta fue expulsado por ese déficit que tiene la defensa riverplatense en el retroceso. El recambio generacional se hace evidente en esa zona. Fue un momento clave del partido. La pantalla del estadio informaba que Monterrey le iba ganando a Urawa. Como diría el Duce Mussolini‚ era la victoria o la muerte para los de Gallardo.

Por su parte‚ el camino de Boca fue distinto como se dijoPrimero un empate con Benfica por no saber mantener un 2 a 0. Penal tonto de Palacios; gol de Otamendi en pelota parada (ampliaremos). Luego‚ el dentista: Bayern de Múnich; partido épico; derrota digna. Y para el final el blooper: victoria del Benfica y empate de Boca ante un equipo amateur.

Aunque pueda parecer raro‚ estoy de acuerdo con algunas declaraciones post partido vs. Aukland. El equipo neozelandés esperó con los once en el arco y el gol de pelota parada de Gray no debería ser tomado como algo demasiado grave. Yendo a la explicación por el lado contrario‚ como lo haría un faucaultiano‚ la selección argentina de Bilardo fue legendaria por su trabajo defensivo con pelota parada y recibió dos goles por esa vía en la final de México-86. Y si a esta cuestión‚ de que ya de por sí es complejo ser acertivo‚ le sumamos que Boca cambió mucho de técnicos –y por ende‚ de trabajos– como de jugadores‚ no habría tanta culpa de Russo‚ que recién llega‚ ni de los futbolistas. Porque siempre es más fácil practicar la jugada ofensiva que defensiva‚ sobre la cual solo hay dos opciones: o marcás al hombre o marcás en zona‚ y ninguna te da garantías. Eso con respecto a la pelota parada. Ahora hablemos un poco de cómo se ataca a un equipo que pone el acoplado en el arco.

El Barcelona de Guardiola‚ en su mejor versión (2008-2009)‚ no le pudo anotar gol a Chelsea en el partido de ida y ganó la vuelta en Stanford Breadge por el único gol de Andrés Iniesta‚ conocido como iniestazo‚ un remate sorpresa a quemarropas. Tampoco le ganó la vuelta al Inter de Mourinho en el Camp Nou la siguiente temporada‚ a pesar de haber jugado el segundo tiempo con diez. Claro que aquellos eran profesionales de élite y no amateursPero el Barsa tenía a MessiA esto podemos sumar que a Boca le va mejor jugar de contra que con posesión y que no tuvo a un gambeteador que hiciera la diferencia (Ceballos era el indicado‚ punto para el que lo criticó)En total fue un 75% de posesión‚ 82 centros y 40 remates‚ de los cuales solo nueve fueron al arco. El arquero de Aukland fue figura‚ junto con el maestro Gray y a Boca le anularon un gol hubo un tiro en el palo y el partido se suspendió por mal clima (tampoco la victoria de Benfica daba para motivarse).

El punto de la reflexión debería enfocarnos en lo difícil que resulta hacer una crítica cuando estas dos eliminaciones destapan la olla de ambos planteles‚ aun cuando a mediados de la fase de grupos tenían buena prensa extranjera. Las declaraciones de Guardiola y Luís Enrique‚ ponderando la riqueza del fútbol sudamericano –y su estilo– ayudaron a creer que no estábamos tan lejos‚ cuando lo auténtico es que el cuadro millonario necesita un recambio y el xeneixe también. Caso contrario soñar con la vieja era de Russo y Gallardo‚ los últimos DT campeones de la Libertadores‚ sería más o menos como vivir en un fútbol de cuentos.

 

El Futbolólogo

sábado, 21 de junio de 2025

 LA BOMBA


Tal vez no sea un buen título‚ lo reconozco‚ en plena Tercera Guerra Mundial. Cuando Irán está haciendo llover misiles sobre el escudo de hierro de Israel‚ con Trump haciendo tiempo para intervenir en medio de una guerra con Yemen. Y‚ además‚ Ucrania y Rusia‚ el Sahel‚ Pakistán y la India‚ y el mar de China.

Y entretanto‚ el Mundial de clubes‚ metáfora de la guerra donde también se saldan (o buscan saldarse) deudas históricas. Como la Intercontinental de 2001 que le ganó el Bayern a Boca‚ con gol de Samuel Kuffour‚ que debió ser anulado por infracción de Giovanni Elber a Clemente Rodríguez.

No vi el partido de anoche por falta de conexión. Vi los resúmenes‚ las reacciones y leí los mensajes que me mandaron. No hay mucho qué decir. Tal vez no haya tanta diferencia entre éste y aquel Boca-Bayern de 2001. O tal vez el Bayern nos hizo precio (cómo saberlo). No puedo decir quién jugó bien o mal si no vi el partido‚ pero sí darle un mérito a Russo por no a hacer lo que hubiera hecho cualquier técnico inxperto: cambiar todo el equipo. No‚ solo a los sancionados Figal y Herrera‚ sin bajar a Bataglia a la defensa.

Sea como sea‚ este partido dejó en claro que Miguel Merentiel es el único jugador xeneixe que cruzó toda la tormenta riquelmista con Trayectoria Educativa Avanzada (TEA)‚ como dicen en la escuela técnica. Solo La Bomba estuvo a la altura de ese otro compañero de equipo: el jugador número 12‚ inseparable socio de emociones. El oráculo dice que van a haber muchos Mundiales para Boca porque es una garantía de espectáculo humano en un planeta que está siendo comido por las máquinas.

Sin pretensión de melosa poesía‚ pero carcomido por la emoción‚ no me caben dudas de que este torneo ha sido un trampolín para el uruguayo. Las libretas ya están llenas de números. Se va. Y solo espero que esta vez su traspaso no sea una guerra‚ como lo fue con Barco‚ Valentini y todos los demás.

 

El Futbolólogo

lunes, 16 de junio de 2025

 EMPEZO EL MUNDIAL

 


No hay que pensar en nada. No importa el debut del Inter Miami‚ la goleada del Bayern‚ el PSG‚ eso fue pretemporada. El Mundial empezó ayer.

Boca fue una fiesta‚ le puso toda la onda. Con el dólar barato viajaron muchos hinchas y otros ya vivían en Miami. La relación fue 80/20 con Benfica en las tribunas‚ nos hizo acordar a Argentina en Qatar.

Porque si hay que bajar las entradas para que la gente vaya a ver fútbol‚ no tiene sentido organizar un Mundial en Estados Unidos‚ salvo para corregir los errores de la Copa América. Hasta donde se vio‚ las canchas mejoraron y la seguridad fue buena. Se nota que FIFA y Conmebol no son lo mismo para Norteamérica.

Los dos equipos‚ Boca y Benfica‚ jugaron un partido a la altura del público. El xeneixe salió más enchufado; las Águilas se enchufaron después. Miguel Ángel Russo armó un equipo razonable que empezó como el Boca de Bianchi ante el Real Madrid. Pero en aquella final de Tokio estaba Riquelme‚ que pisaba la pelota y se terminaba el partido. Estos chicos no saben manejar los tiempos y además‚ hay muchos que no piensan y el resto están todos rotos.

Lindos goles de Merentiel y Bataglia. Di María pateó su penal como en el patio de la casa. Otamendi clavó el empate de autoritario cabezazo luego de la roja a Belotti por jugada peligrosa. Figal y Herrera también fueron expulsados. Un partido extraordinario para los hinchas neutrales y del club portugués. Pero para los de Boca fue otro más en el que todo cambia para que nada cambie.

 

El Futbolólogo

miércoles, 11 de junio de 2025

 TIERRA DE WINES

 


¿Se acuerdan de Willington Ortíz‚ del Tino Asprilla‚ el Tren Valencia; del 5 a 0 en el Monumental; de esos aviones imparables movidos por el joystick del Pibe Valderrama?  ¿Y de Sebastián Villa‚ el colombiano que jugaba sin contexto –como diría Luquitas Rodríguez– y que podía ganar sólo un Superclásico?

Colombia siempre tuvo un estilo abierto. Hago memoria y me cuesta recordar un pelotazo largo al nueve‚ centro a la olla o grandes remates de media distancia. Corriendo por la banda o en diagonal al arco‚ el llanero amarillo suele sacar ventaja por su timming que raramente lo encuentra en offside. Y si a la carrera sumamos unos pasos de baile‚ el trago es mortal.

A poco más de veinte minutos del primer tiempo‚ Lucho Díaz rindió homenaje a esa tierra de wines que es Colombia. De la raya izquierda al área de Dibu se abrió por el laberinto de pies argentinos. Otra vez el estadio de River‚ con más aforo que en los noventa‚ sería testigo del arte cafetero‚ de esa bachata a cien kilómetros. Quién escribe tiene debilidad por este Keeghan colombiano‚ eléctrica ala del Liverpool de los setenta.

¿Y qué decir de Houseman‚ del Negro Ortíz y Bertoni; Chirola Yazalde –más atrás en el tiempo– o el Pájaro Caniggia? ¿Y Di María? ¿quién nos saca la espina del Mundial-2014? Cuatro estrellas tendríamos si jugaba la final. Su suplente natural‚ Nico González‚ demostró que cuando está bien físicamente puede ser tan revulsivo como el Ángel de Rosario. Giuliano Simeone y él ingresaron por De Paul y Molina en una declaración argentina de ir por el honor‚ cambio táctico hacia el 3-4-3 con carrileros. El resultado fue el empate‚ materializado por el hombre libre‚ Thiago Almada‚ cuando la verdad es que pudo haber llegado mucho antes si entraba la de González que dio en el palo. El Colombia-Argentina fue un juego de torres y alfiles. Lorenzo y Scaloni‚ esta vez hicieron tablas.

 

El Futbolólogo

viernes, 6 de junio de 2025

 HABEMUS EQUIPO

 


“El triunfo no es definitivo‚ la derrota no es fatal. Lo que importa es el valor para continuar.” Lo dijo Winston Churchill (o Gary Oldman en Las horas más oscuras). “No se negocia con la cabeza en la boca del león.” En 1940‚ una vez aplastados los franceses‚ los nazis preparaban el cruce del Canal de la Mancha hacia Inglaterra. Pasada la época Victoriana‚ los británicos dejaron el testigo a los Estados Unidos‚ la nueva potencia ¿Estarían dispuestos a hacer lo mismo con los alemanes?

La derrota no es fatal para Chile. La Argentina de Bilardo y Maradona jugaba peor y partió a sus rivales en México-86. El técnico Gareca no tendrá apoyo mientras La Roja se siga sintiendo inferior al resto de América. Desde los micrófonos solo se escucha que no hay venta de jugadores al exterior‚ que no hay roce internacional‚ y que esta Generación de Cristal no tiene actitud. 

Arturo Vidal es el óxido de la Generación Dorada‚ está más para hablar que para jugar. Con él‚ el público chileno perdió toda esperanza.

Pero lejos del análisis histórico‚ o aparte de él‚ no debemos quitar los ojos del momento presente. En la película mencionada‚ Churchill se escapó de las sesiones parlamentarias para bajar ofuscado al subte de Londres. Los pasajeros no entendieron qué hacía ahí‚ él‚ el primer ministro (¿?). Luego del intercambio de miradas‚ el hombre solitario les preguntó si preferían la negociación o ir a la guerra contra Hitler. La respuesta del pueblo fue unánime: War! A Chile aún le queda tiempo‚ este Mundial se juega con muchísimos equipos y en Sudamérica hay pocos países.

Scaloni llevó a Santiago un equipo muleto‚ casi un juvenil. La línea de tres cuartos inicial‚ con excepción de Almada‚ no había jugado el Mundial. Lo mismo para Balerdi. Sin Enzo ni McAllister‚ De Paul fue lugarteniente y Palacios escudero. El resto de la defensa y el aquero al completo y arriba la Araña. Casi un equipo para contragolpear‚ el mejor plan si vas de visita. La presión alta de Chile consiguió un balón para Alexis Sánchez a los ´2 del primer tiempo‚ que Dibu maldijo con un despeje a la niebla. 13 minutos después‚ gol de Julián Alvarez y silencio estadual. De ahí hasta el final solo algunas contras más.

Lo mejor del segundo tiempo fueron las atajadas de Dibu y los cambios: Messi por Nico Paz y el debut de Mastantuono‚ que marcó un record de edad. Y ese es para mí la gran noticia del partido de ayer‚ la visibilidad de una continuidad‚ aun cuando no sea algo que en sí permita ver el futuro. La selección de Bielsa llegó con goles y puntos a favor de sobra a Corea y Japón-2002‚ del que regresó en primera ronda (¿me fui muy atrás en la Historia?). “El triunfo no es definitivo” pero el proceso es bueno. Scaloni tiene cosas de Menotti (su propuesta de juego)‚ de Bilardo (es resultadista) y del Coco (equipo de memoria). Pero quizás haya sido Pékerman quién más le dejó‚ a él y a sus colaboradores‚ grandes formadores de juveniles.

 

El futbolólogo

domingo, 1 de junio de 2025

LA HISTORIA ES DE LOS DESOBEDIENTES

Hay una historia de la Antigüedad‚ la de Régulo‚ un soldado romano que fue capturado por los cartagineses. En tiempos de la República‚ Roma y Cartago pugnaban por la supremacía del Mediterráneo y por falta de traductores‚ Régulo fue obligado a volver a su patria con un claro mensaje: rendición.

El reo hizo caso a sus captores. Viajó a hablar con los suyos‚ pero cambió el mensaje: no nos rendimos. La guerra siguió y desde entonces un pequeño pueblo de origen etrusco se convirtió en el imperio más grande de occidente.

La Historia está llena de Régulos que vencen el tiempo. Los sueños los persiguen. Personas comunes hacen horas extras todos los días‚ se desdoblan. Son irreductibles.

Pegado a la General Paz hay un coliseo marrón que los ve pasar cada mañana. Boca River‚ San Lorenzo y Huracán viven al otro lado. Nadie puede ver desde la ventanilla del tren o del colectivo lo que pasa detrás de Saavedra‚ en Vicente López. Básicamente‚ trabajo y táctica. La legión calamar nada debe envidiarle a la romana.

Primero el ascenso y‚ después‚ la permanencia. Un optimista llamado Palermo hizo de Julio César. Platense estaba listo para cruzar el Rubicon. La dupla técnica Orsi-Gómez eran Rómulo y Remo. A los dos les tocó levantar jugadores descartados por clubes de la capital como Mainero‚ Silva‚ Orsini y Taborda.

En un campeonato hecho a la medida de los clubes chicos‚ Platense fue sexto en la Zona B que ganó Central. En la primera fecha empató con River de local. En la segunda‚ le ganó al campeón Vélez. 0 a 0‚ 0 a 1‚ 1 a 1‚ 1 a 0 o 1 a 2. Solo ante San Martín de San Juan‚ Atlético Tucumán y Talleres de Córdoba lograron meter más de un gol (victoria por 2 a 0‚ 2 a 1 y 2 a 1‚ respectivamente)‚ dato curiosísimo para un campeón. Su fuerte seguía siendo el orden.

La primera víctima de los Play off fue el Racing campeón de la Sudamericana‚ al cual venció por la mínima en el Cilindro de Avellaneda. Luego vino el River de Gallardo‚ partido polémico‚ de arbitraje raro. El capitán Vázquez no quiso mirar al juez durante el sorteo de los penales. Parecía Régulo.

Eliminar a San Lorenzo en semifinales abortó la posibilidad de un clásico estilo Madrid 2018 con Huracán‚ una final en la que el perdedor quedaría estigmatizado de por vida. Tal como se dieron las cosas‚ El Globo puede agradecer a los santos.

Platense solo marcó dos goles en esos dos partidos‚ cuatro en total en los mata-mata. En Santiago del Estero toda la física cuántica se puso de acuerdo para que la volea de Mainero se convirtiera en el gol más importante del club. Huracán perdió su segunda final consecutiva‚ esta vez‚ ante el duro de la liga que hizo de la amparo su mayor virtud.

 

El Futbolólogo

 


DT MATA JUGADOR


No es asesinato‚ es una vieja frase de los noventa atribuida a Jacobo Winograd: “Billetera mata galán.”

Billetera es lo que le sobraba a Nasser Al-Khelaîfi cuando llegó sl PSG capaz de contratar a Ibra Ney Mbappé y hasta a Messi para ganar la Champions su gran obsesión. De Ancelotti a Galtier pasando por Blanc Emery Tuchel y Pochettino el París fue un club sin “equipo”. Así y todo‚ ganó 5 ligas 8 Copas de Francia 11 Supercopas y 6 Coupe de la Ligue durante el periodo. En la aburridísima liga se convirtió en una especie de Bayern galo. Pero fuera de casa ambos clubes no podían compararse. Los de Múnich ganaron dos Champions (12/13 y 19/20) la última nada menos que a Les pariciens.

Aquel equipo de Tuchel‚ actual seleccionador de Inglaterra‚ acabó con +19 de diferencia de gol contra los +35 del Bayern. Robert Lewandowski se salió con 15 goles en la competición contra 5 de Icardi y 5 de Mbappé. Neymar y Di María ni de cerca fueron Gnabry y Müller. “Billetera no mata Bayern” dijo Al-Khelaîfi.

En agosto de 2021 el empresario catarí se convirtió en Yuri Orlov protagonista El señor de la guerra. La caída de la URSS dejaba miles de armas libres para gangsters que las quisieran comprar. Messi acababa de quedar fuera de la Liga española. Su destino: el PSG.

Con Messi Mbappé y Neymar en una misma delantera todo apuntaba a la masacre. En el ámbito local los equipos caían como botellas rotas. Pero fuera de casa no. Incluso habiendo sido el argentino y el francés los dos mejores delanteros de la Copa Mundial Qatar-2022 no era suficiente. La final disputada entre ambos países dividió al team. Neymar ya se había ido a Arabia y Messi acosado por los ultras de París voló al Inter Miami.   

El sueño de Al-Khelaîfi se rompió como la jarra de la lechera en la fábula. Entonces llegó Luis Enique‚ asturiano de carácter. Solo él y el primer Míster de la era (Carlo Ancelotti) sabían lo que era levantar la orejona. Carletto estaba en Madrid esperando a Kiki. Su último video en el club francés fue sentado en la butaca del cine sólo con Luis Enrique recibiendo los palos del entrenador porque no marcaba a los rivales. Qué le importaba. Se iba a Madrid en nada.

Hubo que buscar un reemplazante Ousmane Dembelé asistente de Kylian en Francia; asistente de Messi en el Barsa. “Ven chaval tú me los corres a todos la robas y metes gol.” ¿El resultado? 8 goles en Champions octavo puesto en su primer torneo como punta de lanza. De esta manera diez años después de ganarla con el Barcelona de la MSN (Messi-Suárez-Neymar) el mejor tridente después de la Triple R (Brasil-2002) Luis Enrique soldó las fisuras de un submarino semi hundido por los egos. La mejor defensa es un mejor ataque decían los maestros. Otra vez el fútbol nos enseña que el todo es más que la suma de las partes.

 

El Futbolólogo