¡Wan, to, tri, for...!
ONCE IDEAL DEL ROCK NACIONAL
River perdió la Libertadores. En Boca habrá elecciones.
La selección tranquila y para la Champions no hay cable. La vida futbolera sigue ¡pero quedan los artistas! dijo Pinti. Por
eso me saco de la manga este post que alguna vez fue borrador del colegio ¿Me
vas a decir que nunca armaste tu once ideal del Rock nacional? Daaaaleeee…
LA BATERIA EN EL ARCO:
El arquero tiene que ser un batero porque un batero es un tipo de brazos fuertes. Ya decía el dicho: nunca te pelees con un arquero. Bueno, con un batero tampoco. Es el hermano mayor de la banda, el psicológicamente más estable, salvo raras excepciones, como Gil Solá, que podría ser suplente. Además, los dos entrenan aparte: el cancerbero con pelota y el percusionista aguantando la afinación de los compañeros. A ellos les cae el peso de sostener el equipo en todas las situaciones. Por eso mi batero tiene que ser un metrónomo, como el Moro de Los Gatos, beat total. Pero también alguien con aptitud para volar, como el de La Máquina o Serú. El día del batero es su día. Los guantes para Oscar.
ABAJO, BAJISTAS:

Los dos centrales tienen que ser tipos con capacidad para simplificar todo en cuatro cuerdas. El primero limpio para salir jugando, observador como playero de Bay Watch, responsable y rápido para tapar el pifie del compañero. Pedrito Aznar es un músico-líbero ideal para este puesto. Pero a su lado tiene que haber sí o sí alguien con más presencia, alguien intimidador, rústico, que se chupe al espectador. Un intérprete gutural capaz de aguantar los ritmos complicados. Diego Arnedo, con su Fender hecho pomada, para la posición de caudillo.

Los dos centrales tienen que ser tipos con capacidad para simplificar todo en cuatro cuerdas. El primero limpio para salir jugando, observador como playero de Bay Watch, responsable y rápido para tapar el pifie del compañero. Pedrito Aznar es un músico-líbero ideal para este puesto. Pero a su lado tiene que haber sí o sí alguien con más presencia, alguien intimidador, rústico, que se chupe al espectador. Un intérprete gutural capaz de aguantar los ritmos complicados. Diego Arnedo, con su Fender hecho pomada, para la posición de caudillo.
GUITARRAS EN LAS BANDAS:

La decisión más complicada, sin dudas, simplificar la historia en dos
guitarras. Y más aún si tenés a Pappo para uno de los puestos. La dupla Arnedo–Mollo para el costado izquierdo me gustaba. Pero Ricardo siempre actuó a la
derecha de Diego en el escenario. Cierto es que podría moverlos a los dos hacia la diestra, pero me cambiaría la posición de los centrales. Además, no veo bien al Carpo con Aznar. Pedro es
demasiado elegante. Me quedan igual violeros: el Tano Marciello, Botafogo,
Giardino, Lebon… ¿Skay Bellison? Bueno… supongo que a Mollo no le molestaría
ser suplente de Pappo, padre genealógico de la distorsión. Y Skay es un caso aparte,
un distinto, como Los Redondos, primer eslabón del rock callejero. Además, tendríamos dos Gibson equilibradas para cada costado: la Les Paul dura a la izquierda y la SG limpia a la derecha. Eso sí, Skay jugaría lejos del
Indio, que va adelante. Pero como están peleados… Bellison, Aznar, Arnedo, Napolitano. Es-pe-ta-cu-lar.
El 5:
Blas Armando Giunta, Vinnie Jones, Roy Keane y Felipe Melo…
amigos del más allá en un solo jugador: Ricardo Iorio, pitbull con catarro
vociferándole a la hinchada, al rival ¡al árbitro! Con él no pasará ni mosca ni
mosquito, como dijo Galeano de Beckenbauer. Pero este Káiser de la Patagonia
también sabe de pases poéticos. Y los penales los patea él.Los dos 10:

Dos flacos voladores. El primero un ángel,
querido por todas las hinchadas. El segundo un genio endiablado amado y odiado. Ambos partiendo el átomo de la estructura desde la desestructura, hechizando corazones con temas inolvidables, transformadores: Spinetta y Charly. No puedo seguir hablando.Los dos extremos:

Dos líderes de las bandas más grandes del rock
argentino. River y Boca, Soda Stereo y Los Redondos. Carlos Alberto Solari admiró siempre la vanguardia de Ceratti, al
que copió y despidió con una hermosa carta cuando se fue. Pero Gustavo nunca tuvo elogios para el
Indio, aunque le reconociera la pulseada en secreto. Como todos sabemos, dos padrillos no van
en un mismo box, y menos aún en Argentina, país donde la grieta es deporte. Soda y Patricio Rey no dejaron descendencia solo porque convivieron en la misma época sin pasarse la pelota.Arriba los goles de cabeza:
Para que estos dos extremos no se peleen, en el medio jugará un delantero importado de
Italia, de esos que van al frente con todo, con las costillas rotas, con
la nariz ensangrentada, vomitando, igual que cuando cantaba. Luca Prodan tenía una
parte de cada jugador de este equipo: la genialidad, la rebeldía, el arte. Elegirá, por razones de locura, hacer
todos los goles de cabeza, así venga el centro a rastrón. Demostró ser ágil en
escena y en cada tiro libre saldrá de la cancha a tomar una ginebra. Total, sobra talento en el resto de sus compañeros.El Futbolólogo
