SE LE HIRVIÓ EL ASADO
A
principios de año un amigo me dijo: Riquelme va a terminar como Passarella. Le dije‚
no creo‚ no hay descensos y Román es kirchnerista‚ lo van a ayudar. Este amigo
es canceriano como el presidente de Boca‚ signo asociado con la intuición. Pero
se ve que no son todos iguales.
Hubo un escritor peruano de apellido Vargas Llosa que tenía una frase: el día que se jodió el Perú. Ese enigma se usó mucho para describir el antes y después de una debacle. Asumiendo de antemano que puedo estar equivocado‚ me parece que Boca se empezó a joder cuando decidieron colgar a Valentini. En ese hermetismo que es el Consejo de Fútbol‚ nunca se aclaró el tema. Sí lo de Barco‚ al que le echaron la culpa de todo.
Otra
razón paralela de cuándo se empezó a joder Boca podría ser el momento en que Román
dejó de ser vicepresidente para ser presidente‚ cosa rara porque ahora el que
es vice era presidente (Ameal). Sea como sea‚ estas dos teorías‚ la de
Valentini y la de Riquelme presidente solo marcan un punto en la línea de tiempo y nada más.
Los primeros tiempos del ídolo xeneixe como segundo de Ameal eran de mate al sol en el predio de inferiores‚ firmando autógrafos‚ hablando con las mamás‚ un lindo Román‚ feliz‚ tierno. Los juveniles ganaban torneos‚ incluso internacionales. Ya se dijo en otros posteos que Boca hubiese podido armar un equipo de lujo con ellos‚ a saber: Brey en el arco; Di Lollo‚ Anselmino y Valentini en defensa; Medina‚ Varela‚ Equi Fernández y Barco en el medio; Langoni‚ Vázquez y Ceballos. Algunos de ellos se fueron bien (Anselmino‚ Varela‚ Vázquez...); otros mal (Valentini‚ Barco‚ Medina); con otros no se supo qué pasó (Langoni y Equi) y los que se quedaron no juegan o juegan poco (Brey‚ Di Lollo‚ Ceballos).
Esta
primera apreciación nos deja en claro que si hubo un proyecto de inferiores al
estilo Barsa‚ fracasó‚ aun cuando el mejor jugador de Boca hoy por hoy sea Milton
Delgado‚ un chico del semillero. Otro tema no menor es el de los técnicos‚
siete en total desde que la fórmula Ameal-Riquelme llegó al club en 2020: Russo‚
Bataglia‚ Ibarra‚ Almirón‚ Diego Martínez y Gago‚ más los
interinatos de Mariano Herrón.
Michael Faucault decía que muchas cosas que no se pueden explicar se pueden entender analizando al contrario. En esos cuatro años y pico de la era Riquelme‚ River tuvo dos técnicos: Gallardo y Demichelis. Sin entrar en el análisis exhaustivo‚ el millonario ganó dos torneos de primera división en ese mismo ciclo (2021 con Gallardo y 2023 con Demichelis)‚ una Supercopa Argentina y un Trofeo de Campeones (2023). Mientras tanto‚ el Boca de Riquelme ganó Liga‚ Copa de Liga y Supercopa Argentina (2022 con Ibarra) y llegó a la final de la Libertadores (2023 con Almirón). Al término de ésta última‚ el técnico renunció diciendo que «La cosa no daba para más» (¿?).
Ya vemos que no hay tanta diferencia entre uno y otro en términos deportivos‚ sí en términos de gestión. River dejó su estadio inmaculado durante la presidencia de Brito‚ cosa pendiente en Boca. En cuanto a los fichajes de jerarquía‚ ambos equipos sufrieron la lesión de los llamados «experimentados» y la difícil adaptación de los nuevos. De los extranjeros‚ solo Merentiel y el chileno Díaz dan la talla‚ cosa que no pasa con Borja‚ Cavani o Ander Herrera‚ estos dos últimos‚ dentro del cuadro de los llamados experimentados que se lesionan muy seguido. Pero aparte del estadio‚ sin bien en lo demás las cosas pueden pintar un poco más parejas‚ no es lo mismo para cualquier persona que desee entablar una negociación con cualquiera de los dos clubes‚ hablar con Francéscoli o Leo Ponzio que con la patota del Consejo de Fútbol (creo que fui claro).
En una vuelta más de rosca faucaltiana (la última‚ lo prometo) voy a emparejar a éste Boca con el llamado Mejor equipo de la Historia: el Barsa de Pep Guardiola. Hace quince años‚ España vivió la cúspide de la rivalidad Real Madrid-Barcelona‚ Cristiano-Messi; Mourinho-Guardiola. Y entre tantas frases que nos dejó el entrenador catalán‚ me quedo con una: «Estos jugadores son unos fenómenos. Mi único trabajo es mantenerlos motivados».
Si Riquelme no quiere terminar como Passarella necesitará motivar al equipo. Y para eso tiene que pedir ayuda‚ pero no del Consejo‚ tan cerrado como él. Deberá volver al principio‚ a juntarse con las madres en las inferiores. Y tener paciencia. No va a sacar el auto del barro con volantazos. Tal vez el plantel no sea tan malo‚ pero evidentemente los técnicos que han pasado no supieron motivarlo. Poco se sabe de quién quiera venir (y agarrar el fierro caliente con una dirigencia como la de Boca). El nuevo cabeza de grupo deberá tener un plus. Y sino‚ que baje a entrenarlos él y listo.
El Futbolólogo

Mira Miguel, Riquelme es mi ídolo haga lo que haga está bien porque es más que un ídolo, es mi dios gracias Román por estar la 12 te necesita macri gato
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