LLEGO LA HORA DE LA VERDAD
¿Y si fuera un Argentina-Inglaterra? La campeona del Mundo,
el Tyson de la Copa América al que no hay que dejar con vida, el equipo de Messi,
Dibu, Di María, con un once titular y suplente de lujo. Contra el equipo de la
suerte, el de los goles en los últimos minutos; el que gana las prórrogas sin
desarme moral, como los caballeros. Inglaterra está en su segunda final
de la Eurocopa, contra todo y contra todos. Como Argentina, en su segunda final de
América.
¿Y si fuera un España-Colombia? Con el maestro de
Scaloni, Luis de la Fuente, que armó un equipo espectacular, no tan fuerte
atrás como adelante para mi gusto: Unai Simón; Caravajal (a veces Navas),
Nacho, Laport y Cucurella; Dani Olmo (o Pedri), Rodri y Fabián Ruiz; Yamal, Morata
y Williams; un once de memoria que juega como los dioses, tan bien como
Colombia, la Colombia de Lorenzo, el ayudante de Pékerman, el polifuncional de
Bilardo en Italia-90.
¿Qué pensará Valderrama? Esa especie de bomba atómica que
hizo estallar el fútbol de su país, con los Rincón, Escobar e Higuita, figuras
del nombrado Mundial; con los Asprilla y los Córdoba de aquel 5 a 0 a Argentina
en el Monumental. Ese fútbol vistoso del Caribe, el vigor mulato del Pacífico,
la masculinidad del defensor de Antioquía, hoy expresas en James, Mina y Lucho
Díaz ¡Qué jugador este wing izquierdo! Sabe todo: hacer tiempo, tener
la pelota, acelerar. Desde Willington Ortiz que Colombia no tenía un delantero como Lucho.
¿Y si fuera España-Argentina o Inglaterra-Colombia? ¡Qué
semifinal de la copa del Mundo! Pero no, será Argentina-Colombia y
España-Inglaterra. En Miami. Y en Berlín.
No hay candidatos, tal vez una leve superioridad Ibérica
contra los de la isla. Hoy los jóvenes no saben de historia. Antes un jugador
de España veía la camiseta inglesa y se prendía fuego. Físicamente, La Roja
está intacta. Lamine Yamal salió a los ´45 del segundo tiempo con Francia como yo cuando salgo a comprar. Y así todos. Por si acaso, Inglaterra ya rompió el maleficio
de los penales ante Suiza, la anatema de Wembley, la final de 2020. La misma
Italia en la Euro 2012, Portugal en la 2004 y el Mundial-2006, Argentina
en Francia-98, Alemania en la Euro-96, en el Mundial-90… Cuando hay penales Inglaterra llora. En todo su historial solo cuentan dos victorias desde el punto blanco: la
de este torneo ante Suiza y una en la Euro del 96 jugada en su país ¿El rival?
Sí, España.
Al otro lado del mar Colombia tendrá el desafío de no
perder la cabeza un partido más. La mantuvo ante Uruguay, el equipo rompe-jugadores
propios y ajenos. Bielsa ayudó a que el torneo no fuese una porquería. A su
buen juego, el fútbol colombiano agregó concentración en los detalles, algo que
tanto el periodismo coma la afición le pedían al equipo. Empezar ganando contra
Paraguay la dejó puntera hasta el final en el Grupo D. Pudo contra el Falcon de
Alfaro, la rocosa Costa Rica, y a Brasil le sacó un empate para no ver a Uruguay
en cuartos. Su candidatura se dio recién después de la goleada a Panamá. Pero
no nos engañemos: Colombia no es un cuco, es un buen equipo. Su
fútbol ha mejorado desde la era Pékerman. Ya no van a los torneos a “participar”. Sus futbolistas creen en sí mismos. Su único desafío es saber
manejar esa creída.
Argentina llegará a la final con el problema del 5.
Scaloni no da con el jugador que le brinde la aceleración que necesita su mediocampo.
Para agregar, Messi está al 50% de su velocidad. Un enganche con la visión
goleadora de Messi a la velocidad de la luz, marcaba la diferencia. Pero por suerte, todavía tiene un láser en la zurda. Un
córner, tiro libre, un pase. No necesita correr. Sus compañeros lo harán por
él. Cuti es el mejor central del mundo y De Paul, un Simeone. Los dos de arriba
están afilados y para los penales, Dibu. En el último partido de Di María, yo
saldría con el mismo 11 que ganó la Copa de 2021. La albiceleste puede igualar
el récord de España: Eurocopa-Mundial-Eurocopa (2008-2012). Una Superfinal
entre el maestro y el alumno no me molestaría.
El Futbolólogo

No hay comentarios:
Publicar un comentario