jueves, 11 de julio de 2024

 LLEGO LA HORA DE LA VERDAD


¿Y si fuera un Argentina-Inglaterra? La campeona del Mundo, el Tyson de la Copa América al que no hay que dejar con vida, el equipo de Messi, Dibu, Di María, con un once titular y suplente de lujo. Contra el equipo de la suerte, el de los goles en los últimos minutos; el que gana las prórrogas sin desarme moral, como los caballeros. Inglaterra está en su segunda final de la Eurocopa, contra todo y contra todos. Como Argentina, en su segunda final de América.

¿Y si fuera un España-Colombia? Con el maestro de Scaloni, Luis de la Fuente, que armó un equipo espectacular, no tan fuerte atrás como adelante para mi gusto: Unai Simón; Caravajal (a veces Navas), Nacho, Laport y Cucurella; Dani Olmo (o Pedri), Rodri y Fabián Ruiz; Yamal, Morata y Williams; un once de memoria que juega como los dioses, tan bien como Colombia, la Colombia de Lorenzo, el ayudante de Pékerman, el polifuncional de Bilardo en Italia-90.

¿Qué pensará Valderrama? Esa especie de bomba atómica que hizo estallar el fútbol de su país, con los Rincón, Escobar e Higuita, figuras del nombrado Mundial; con los Asprilla y los Córdoba de aquel 5 a 0 a Argentina en el Monumental. Ese fútbol vistoso del Caribe, el vigor mulato del Pacífico, la masculinidad del defensor de Antioquía, hoy expresas en James, Mina y Lucho Díaz ¡Qué jugador este wing izquierdo! Sabe todo: hacer tiempo, tener la pelota, acelerar. Desde Willington Ortiz que Colombia no tenía un delantero como Lucho.

¿Y si fuera España-Argentina o Inglaterra-Colombia? ¡Qué semifinal de la copa del Mundo! Pero no, será Argentina-Colombia y España-Inglaterra. En Miami. Y en Berlín.

No hay candidatos, tal vez una leve superioridad Ibérica contra los de la isla. Hoy los jóvenes no saben de historia. Antes un jugador de España veía la camiseta inglesa y se prendía fuego. Físicamente, La Roja está intacta. Lamine Yamal salió a los ´45 del segundo tiempo con Francia como yo cuando salgo a comprar. Y así todos. Por si acaso, Inglaterra ya rompió el maleficio de los penales ante Suiza, la anatema de Wembley, la final de 2020. La misma Italia en la Euro 2012, Portugal en la 2004 y el Mundial-2006, Argentina en Francia-98, Alemania en la Euro-96, en el Mundial-90… Cuando hay penales Inglaterra llora. En todo su historial solo cuentan dos victorias desde el punto blanco: la de este torneo ante Suiza y una en la Euro del 96 jugada en su país ¿El rival? Sí, España.

Al otro lado del mar Colombia tendrá el desafío de no perder la cabeza un partido más. La mantuvo ante Uruguay, el equipo rompe-jugadores propios y ajenos. Bielsa ayudó a que el torneo no fuese una porquería. A su buen juego, el fútbol colombiano agregó concentración en los detalles, algo que tanto el periodismo coma la afición le pedían al equipo. Empezar ganando contra Paraguay la dejó puntera hasta el final en el Grupo D. Pudo contra el Falcon de Alfaro, la rocosa Costa Rica, y a Brasil le sacó un empate para no ver a Uruguay en cuartos. Su candidatura se dio recién después de la goleada a Panamá. Pero no nos engañemos: Colombia no es un cuco, es un buen equipo. Su fútbol ha mejorado desde la era Pékerman. Ya no van a los torneos a “participar”. Sus futbolistas creen en sí mismos. Su único desafío es saber manejar esa creída.

Argentina llegará a la final con el problema del 5. Scaloni no da con el jugador que le brinde la aceleración que necesita su mediocampo. Para agregar, Messi está al 50% de su velocidad. Un enganche con la visión goleadora de Messi a la velocidad de la luz, marcaba la diferencia. Pero por suerte, todavía tiene un láser en la zurda. Un córner, tiro libre, un pase. No necesita correr. Sus compañeros lo harán por él. Cuti es el mejor central del mundo y De Paul, un Simeone. Los dos de arriba están afilados y para los penales, Dibu. En el último partido de Di María, yo saldría con el mismo 11 que ganó la Copa de 2021. La albiceleste puede igualar el récord de España: Eurocopa-Mundial-Eurocopa (2008-2012). Una Superfinal entre el maestro y el alumno no me molestaría.           

El Futbolólogo

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