lunes, 21 de noviembre de 2022

 

ORDEN CONTRA DESORDEN GANA EL ORDEN

ORDEN CONTRA ORDEN GANAN LOS JUGADORES




La frase es de Menotti y vamos con la primera.

La selección africana que debutó en los mundiales fue Marruecos en México-70, seguida de Zaire en el ’74 y Túnez en el ´78. Cuando en España-82 se pasó de 16 a 24 equipos, la FIFA otorgó una plaza más. Camerún y Argelia fueron las clasificadas, pero no pasaron sus grupos por unos amaños hechos con las diferencias de gol para que pasen justamente los dos finalistas de torneo, Italia y Alemania. Cuatro años más tarde, otra vez en México Marruecos fue protagonista, dándole mucho trabajo a la repetida subcampeona del mundo, Alemania, en los octavos de final. En el partido inaugural de Italia-90, Camerún le ganó al campeón del mundo y futuro finalista, Argentina. El inolvidable Roger Milla fue la figura de un equipo que alcanzó los cuartos de final, la calificación más alta hasta entonces. Ghana repitió esa proeza en Sudáfrica 2010 con una generación que había llegado a la final del Mundial Sub-20 de 2001. Nigeria es otro clásico de los mundiales, país Medalla de Oro en los Juegos de Atlanta-96 y Plata en Pekín-2008, ambas finales disputadas frente a Argentina.

Camerún jugó 8 mundiales en total, seguido en el podio por Nigeria, Marruecos y Túnez con 6, Ghana con 4 y Senegal con 3. Esta última fue la que perdió contra la Holanda de van Gaal por 2 a 0 en un partido marcado por la diferencia de escuela futbolística. La selección senegalesa acudió siendo la primera en la historia de África en contar con un 100% de jugadores provenientes de clubes extranjeros. El dato nos puede dar un parámetro de desarrollo, pero no tanto a la hora de ver el juego. Cuando África ganó las cinco plazas mundialistas a partir de Francia-98, se decía que el futuro era de ellos. Pero lo cierto es que siguen cometiendo errores tontos y jugando más a la patriada personal que a otra cosa. Después de 2010 no pasaron de primera ronda. En cambio, lo de la Holanda de van Gaal es más fácil de explicar: se trata del mismo técnico que echó a Riquelme del Barcelona por considerarlo un "desordenado".

 

Orden contra orden ganan los jugadores

 

Decir que Gales es un equipo ordenado no es correcto. Los descendientes de William Wallace volvieron a los mundiales después de su única experiencia en 1958, cuando tenían a un crack llamado John Charles, emparejado con Sívori en la Juventus. Hoy su adalid se llama Garret Bale, un galgo con pretensiones de CR7. Él fue el autor del gol del empate. En cuanto al contrincante, Estados Unidos es para mí el país que más ha evolucionado futbolísticamente hablando. Del ´90 al ´14 jugó todos los mundiales y “extrañamente” no clasificó para Rusia-2018. Si bien siempre contó con jugadores hijos de inmigrantes (especialmente de italianos en 1930 y 1950), hoy su liga es muy sólida. Pero luego de ponerse en ventaja tuvieron que bancarse el aluvión de los galeses, que por momento parecían el Liverpool de los años setenta. Los de la isla serán un duro rival para Inglaterra, por actitud, no por juego.

 

El Futbolólogo

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