jueves, 12 de julio de 2018


FINAL 2018

EL ANTIBLOG


Mientras Sampaoli se agarra de su indemnización como ahogado al tronco del río, en Rusia se jugará una final, una final entre dos verdugos de la selección argentina, Francia y Croacia. Deschamps consigue así llevar a Les Bleus hacia otro confín de un certamen tras ver a los portugueses levantar la Eurocopa disputada en su país, hacen ya dos años. Al entrenador, duramente criticado porque Francia nunca había perdido un torneo en casa, le salvó la cabeza una victoria ante Alemania (país odiado por todos allí) y sus galones como futbolista: un Mundial (1998) y una Eurocopa (2000).


Los galos pasaron el grupo con suerte. Terminaron invictos con dos victorias y un empate, marcando tres goles y recibiendo uno, siendo el de Mbappé el único de jugada ya que los otros dos fueron uno de penal con ayuda del VAR y un autogol del australiano Behich. Contra Dinamarca empataron sin goles y Perú mereció empatarles. Fue en el partido ante la albiceleste que el equipo apareció. Sosegados por la presencia de Messi, reforzaron la defensa y usufructuaron el contragolpe. Así y todo, recibieron en ese partido tres de los cuatro goles en contra que llevan hasta ahora. Uruguay sin Cavani casi no les dio trabajo. Sin Edinson, jugador total, indispensable para el acople defensa-ataque, los franceses sacaron la máxima diferencia de todo el campeonato. La semifinal ante Bélgica fue mucho más pareja. Un gol de pelota parada de Umtití y se acabó la historia: otra vez replegarse y salir de contra. Los gestos de Mbappé y Matuidí haciendo tiempo fueron la hilacha de un país que va de paladín de la justicia y de justo no tiene mucho.


El camino de Croacia fue más épico, diría, desde su llegada al Mundial mismo. Un partido antes de acabar la clasificación, Davor Suker, presidente de la federación, echó al entrenador Ante Cacić para nombrar al técnico de inferiores Dalić. Entre él y el capitán Módric armaron el equipo, algo que quiso hacer Sampaoli ¡en medio del Mundial! Una vez en Rusia, pasaron la primera fase de forma sobresaliente. Marcando el ritmo con pase corto y abriendo en largo, casi siempre con cambios de frente, encararon la segunda conscientes de sus limitaciones. Ante Dinamarca y el local, Subasic igualó el récord del Vasco Goicochea en Italia-90 atajando tres penales. Contra Inglaterra ya no hizo falta llegar a esas instancias porque Mandzuckic dio vuelta el marcador en el alargue.


Francia tendrá un día más de descanso que Croacia, que jugó un partido más (los tres alargue suman un total de 90 minutos). Desde que empecé a escribir sobre los candidatos hasta esta final he tenido muchos desaciertos. Tal vez porque el fútbol de hoy sea más un juego de pelota parada. Alemania fue eliminada en fase de grupos, España en octavos y Brasil en cuartos. Seguidor del "fútbol juego" solo acerté por el orden en que se fueron. A Francia lo puse por detrás de ellos y de Argentina y Portugal dije que dependían de sus estrellas, que incandescentes se apagaron pronto. Inglaterra, Bélgica, Uruguay y Colombia acabaron siendo los mejores no finalistas. Pero de Croacia ni me acordé. Es lo que tiene anticiparse a los resultados. En esta final hincho para los balcánicos porque no me banco la forma de ser de los franceses y porque estaría bueno conocer cómo se tomaría esta generación dos subcampeonatos seguidos, si correrán con el mismo estigma que Argentina. Solo hay una forma de dar suerte a mi preferido,  asegurando que Francia será el campeón.  


El Futbolólogo

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