FINAL 2018
EL ANTIBLOG
Mientras Sampaoli se agarra de su indemnización como
ahogado al tronco del río, en Rusia se jugará una final, una final entre dos
verdugos de la selección argentina, Francia y Croacia. Deschamps consigue así llevar
a Les Bleus hacia otro confín de un certamen tras ver a los
portugueses levantar la Eurocopa disputada en su país, hacen ya dos años. Al entrenador, duramente criticado porque Francia nunca había perdido un torneo en
casa, le salvó la cabeza una victoria ante Alemania (país odiado por todos
allí) y sus galones como futbolista: un Mundial (1998) y una Eurocopa (2000).
Los galos pasaron el grupo con suerte. Terminaron invictos
con dos victorias y un empate, marcando tres goles y recibiendo uno, siendo el
de Mbappé el único de jugada ya que los otros dos fueron uno de penal con ayuda
del VAR y un autogol del australiano Behich. Contra Dinamarca empataron sin
goles y Perú mereció empatarles. Fue en el partido ante la albiceleste que el
equipo apareció. Sosegados por la presencia de Messi, reforzaron la defensa y
usufructuaron el contragolpe. Así y todo, recibieron en ese partido tres de los
cuatro goles en contra que llevan hasta ahora. Uruguay
sin Cavani casi no les dio trabajo. Sin Edinson, jugador total, indispensable
para el acople defensa-ataque, los franceses sacaron la máxima
diferencia de todo el campeonato. La semifinal ante Bélgica fue mucho más pareja. Un gol de pelota
parada de Umtití y se acabó la historia: otra vez replegarse y salir de contra. Los gestos
de Mbappé y Matuidí haciendo tiempo fueron la hilacha de un país que va de
paladín de la justicia y de justo no tiene mucho.
El camino de Croacia fue más épico, diría, desde su
llegada al Mundial mismo. Un partido antes de acabar la clasificación, Davor
Suker, presidente de la federación, echó al entrenador Ante Cacić para
nombrar al técnico de inferiores Dalić. Entre él y el capitán Módric armaron el
equipo, algo que quiso hacer Sampaoli ¡en medio del Mundial! Una vez en Rusia,
pasaron la primera fase de forma sobresaliente. Marcando el ritmo con pase
corto y abriendo en largo, casi siempre con cambios de frente, encararon la
segunda conscientes de sus limitaciones. Ante Dinamarca y el local, Subasic igualó el récord del Vasco Goicochea en Italia-90
atajando tres penales. Contra Inglaterra ya no hizo falta llegar a esas instancias porque Mandzuckic dio
vuelta el marcador en el alargue.
Francia tendrá un día más de descanso que Croacia, que jugó
un partido más (los tres alargue suman un total de 90 minutos). Desde que
empecé a escribir sobre los candidatos hasta esta final he tenido muchos
desaciertos. Tal vez porque el fútbol de hoy sea más un juego de pelota parada. Alemania fue eliminada en fase de grupos, España en octavos y
Brasil en cuartos. Seguidor del "fútbol juego" solo acerté por el orden en que se fueron. A
Francia lo puse por detrás de ellos y de Argentina y Portugal dije que
dependían de sus estrellas, que incandescentes se apagaron pronto. Inglaterra,
Bélgica, Uruguay y Colombia acabaron siendo los mejores no finalistas. Pero de Croacia ni me acordé. Es lo
que tiene anticiparse a los resultados. En esta final hincho para los
balcánicos porque no me banco la forma de ser de los franceses y porque estaría
bueno conocer cómo se tomaría esta generación dos subcampeonatos seguidos, si correrán
con el mismo estigma que Argentina. Solo hay una forma de dar suerte a mi preferido, asegurando que Francia será el campeón.
El Futbolólogo
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