Fútbol y Nacionalidades
LOS CLUBES SON DE LA GENTE
Hoy me desperté con la noticia de que hubo un nuevo
enfrentamiento entre facciones de la barra de River. Parece que no les importa el buen momento de su equipo. El presidente
está en jaque y los medios partidarios como Olé solo hablan de cenas y
subastas. No entiendo porqué no quieren profundizar ¿No basta con lo que
pasó en la final del año pasado? “El fútbol se lo come todo” dijo León Gieco. Si River
perdía la Copa quién me asegura que no habrían matado a un jugador.
Hace tiempo que vengo elaborando un proyecto llamado
Fútbol y Nacionalidades con la ilusión de poder explicar la relación que hay entre
ciertos fenómenos futbolísticos, sociales, culturales e institucionales. Puedo
decir que a esta altura no he avanzado mucho, salvo por unos sofritos sobre
Italia y Alemania, lo que me lleva a achicar el proyecto a los pocos países que
consiguieron ganar la Copa del Mundo. Pero mientras hago, ideo lo que
podría ser el capítulo destinado a nuestra querida Argentina.
Si algo tengo en claro es el título: Eterna rivalidad. Nuestra
pelea la empezaron criollos y españoles, siguió con la independencia y la guerra entre unitarios y federales. Con la República
nos convertimos en el granero del mundo y llegaron inmigrantes ansiosos de recibir tierra, repartida casi toda entre oligarcas. Ellos trajeron las ideas progresistas, socialistas y populistas que cristalizaron más tarde en
el radicalismo y el peronismo, ambos de corte anti conservador, nunca unidos en
la práctica. Democracia y dictadura es la otra forma de la pelea.
Por eso cuando me hablan de “la grieta” como algo de los últimos tiempos, me
río bastante.
Con el fútbol pasa exactamente lo mismo. Ningún país
tiene tantos clásicos, tantas rivalidades a muerte (tal vez Italia o Brasil, no lo sé). Las
ideas de Menotti tienen cierto sesgo federal (deporte como expresión de la
cultura popular, inclusivo; selección del interior…); Maradona y Messi podrían
quedar encuadrados en la defensa de lo unitario y, por qué no, relacionados con la unipersonalidad del peronismo. Bilardo representa la competitvidad extrema y Bielsa y Riquelme serían dos híbridos entre el menottismo y
el bilardismo.
Pero hoy hay otra calidad de rivales en la calles: los que salen armados y los que no. La mafia es un organismo que se considera dueña del extraviado, devolviéndole el derecho a ser que le robó el sistema. Y en medio de la balasera los rehenes van y vienen del laburo a la casa.
Pero hoy hay otra calidad de rivales en la calles: los que salen armados y los que no. La mafia es un organismo que se considera dueña del extraviado, devolviéndole el derecho a ser que le robó el sistema. Y en medio de la balasera los rehenes van y vienen del laburo a la casa.
Este posteo fue muy rocambolesco, lo asumo. Será porque me inspiré en
una frase que dijo Iorio hace veinticinco años en Mar de Fondo. La gente de la
que él hablaba no es la que hoy maneja River. Es otra.
El Futbolólogo


















