DT MATA JUGADOR
No es asesinato‚ es una vieja frase de los noventa‚
atribuida a Jacobo Winograd: “Billetera mata galán.”
Billetera es lo que le sobraba a Nasser Al-Khelaîfi cuando llegó sl PSG‚ capaz de contratar a Ibra‚ Ney‚ Mbappé y hasta a Messi para ganar la Champions‚ su gran obsesión. De Ancelotti a Galtier‚ pasando por Blanc‚ Emery‚ Tuchel y Pochettino‚ el París fue un club sin “equipo”. Así y todo‚ ganó 5 ligas‚ 8 Copas de Francia‚ 11 Supercopas y 6 Coupe de la Ligue durante el periodo. En la aburridísima liga se convirtió en una especie de Bayern galo. Pero fuera de casa ambos clubes no podían compararse. Los de Múnich ganaron dos Champions (12/13 y 19/20)‚ la última‚ nada menos que a Les pariciens.
Aquel equipo de Tuchel‚ actual seleccionador de Inglaterra‚ acabó
con +19 de diferencia de gol contra los +35 del Bayern. Robert Lewandowski
se salió con 15 goles en la competición contra 5 de Icardi y 5 de Mbappé.
Neymar y Di María ni de cerca fueron Gnabry y Müller. “Billetera no mata Bayern”
dijo Al-Khelaîfi.
En agosto de 2021 el empresario catarí se convirtió en Yuri
Orlov‚
protagonista El señor de la guerra. La caída de la URSS dejaba miles de
armas libres para gangsters que las quisieran comprar. Messi acababa de quedar fuera
de la Liga española. Su destino: el PSG.
Con Messi‚ Mbappé y Neymar en una misma delantera todo apuntaba a la masacre. En el ámbito local los equipos caían como botellas rotas. Pero fuera de casa‚ no. Incluso habiendo sido el argentino y el francés los dos mejores delanteros de la Copa Mundial Qatar-2022‚ no era suficiente. La final‚ disputada entre ambos países‚ dividió al team. Neymar ya se había ido a Arabia y Messi‚ acosado por los ultras de París‚ voló al Inter Miami.
El sueño de Al-Khelaîfi se rompió como la
jarra de la lechera en la fábula. Entonces llegó Luis Enique‚ asturiano de
carácter. Solo él y el primer Míster de la era (Carlo Ancelotti) sabían
lo que era levantar la orejona. Carletto
estaba en Madrid esperando a Kiki. Su último video en el club
francés fue sentado en la butaca del cine‚ sólo con Luis Enrique‚
recibiendo los palos del entrenador porque no marcaba a los rivales. Qué
le importaba.
Se iba a Madrid en nada.
Hubo que buscar un reemplazante‚ Ousmane Dembelé‚ asistente de Kylian en Francia; asistente de Messi en el Barsa. “Ven chaval‚ tú me los corres a todos‚ la robas y metes gol.” ¿El resultado? 8 goles en Champions‚ octavo puesto en su primer torneo como punta de lanza. De esta manera‚ diez años después de ganarla con el Barcelona de la MSN (Messi-Suárez-Neymar)‚ el mejor tridente después de la Triple R (Brasil-2002)‚ Luis Enrique soldó las fisuras de un submarino semi hundido por los egos. La mejor defensa es un mejor ataque‚ decían los maestros. Otra vez el fútbol nos enseña que el todo es más que la suma de las partes.
El Futbolólogo

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