miércoles, 11 de octubre de 2017

Rusia 2018
CLASIFICADOS

A pedido de un amigo empiezo a escribir. No estaba en mis planes y tengo poco tiempo para editar. Así que ahí va este análisis de las eliminatorias sin corregir comas ni ortografía.

Los clasificados son...:

Por Sudamérica, Brasil, Uruguay, Colombia y Argentina ya tienen su boleto a Rusia. Perú jugará el mes que viene la repesca con Nueva Zelanda. De mi parte me ilusiona que la blanquiroja vaya al Mundial, por Gareca, por el buen proyecto de la federación y porque a los de Oceanía no los va a mirar nadie, ni siquiera en su propio país.

La gran noticia es la eliminación de Chile. El bicampeón de América y subcampeón de la Copa Confederaciones estaba como último huevo de pic-nic (dicho popular chileno), un equipo que jugaba todas las finales a empatar y a ganar por penales. Chile empezó a descontar desde el partido que no le ganó a Argentina en cancha de River siendo muy superior, y así tres fechas seguidas que incluyeron una goleada de Paraguay. Mientras la albiceleste de Lionel Messi sumaba de a uno con sequía de goles, Chile jugó su eliminatoria para Argentina.


Las Valijas

¿Se imaginaban un Mundial sin Messi y Cristiano Ronaldo? Tranquilos muchachos, Nike y Adidas juegan para los futboleros. Desde Francia-98, cuando esponzorisaban a Ronaldo y Zidane respectivamente, estas marcas cuidan el negocio. Con decir que el gordo jugó la final de aquel Mundial habiendo tenido convulsiones el día anterior… Por las dudas, la marca de la pipa se aseguró a Neymar para cuando el portugués se jubile. Adidas solo tiene a Messi. Brasil, que podría haberse dejado ganar por Chile en el Maracaná para dejar afuera del Mundial nada menos que a Argentina, puso toda la carne al asador. Colombia y Perú arreglaron un empate para no dejar afuera a Lionel. Venezuela, eliminada hacía rato, le ganó a Paraguay. Y por si faltan pruebas, en cada saque de arco de Ecuador, el arquero Banguera le pasaba los balones a Romero. Si no fue la marca de las tres tiras la que arregló todo esto ¿acaso fue la mafia rusa?


La selección

Estamos adentro del Mundial. No sabemos qué rival nos va a tocar pero sí que jugamos mal. El 3-4-3 a la Sampaoli no termina de cerrar. La historia ha dado dos prospectos de este sistema: la WM, usada entre 1930 y 1960, con dos volantes de contención y dos de creación formando un cuadrado; y el estilo del Barcelona de Cruyff y sucesores de la década del ´90, con tres defensores, un rombo de mediocampistas y tres delanteros en línea. Sépase que en ninguno de los dos casos se usaban carrileros. Con defensa de tres también jugaba la Argentina de Bilardo y otro equipos de la década del ’80 y ’90, pero un 1-2-5-2, es decir, que el volante lateral estaba apoyado por más gente en el medio. El único que ha utilizado el 3-4-3 como Sampaoli ha sido Bielsa, y justamente este técnico no es de los más ganadores. Así que prepárense para sufrir en defensa. Lo único positivo en todo esto es que Messi empieza a ser el hombre que deseamos, el único jugador de la cancha capaz de salvarnos, como Maradona en el `86 y el '90


El Futbolólogo    

miércoles, 6 de septiembre de 2017

JUGÓ CON FUEGO Y SE QUEMÓ

Buenos días. Arranco con la mala costumbre de escuchar a los sabelotodo de siempre queriendo hacer de las cenizas de esta selección una idea, un porqué. Diego Díaz, Azzaro, Pagani, Recondo, Palacio, Vignolo ¡Libermann!… Se me quema la cabeza pensando en el jugador argentino, en todo lo que se está haciendo al pedo; en el hincha que pagó la entrada; en la noche mágica, plena de resultados previos a favor, como si por fin se hubieran alineado los planetas.

Nada de eso, ni tampoco hacer leña del árbol caído. Ya sabíamos quienes eran Sampaoli, Bauza y Martino (técnicos diametralmente opuestos); ya tuvimos 38-38 en la AFA y jugadores mercenarios en partidos importantes. Ya tuvimos todo eso y siempre pateamos la pelota hacia adelante, porque lo inmediato era más que lo importante. Hicimos del extremismo nuestra identidad, nuestro único proyecto, como en la política. O acaso si ayer hubiésemos metido los tres o cuatro goles que nos merecíamos ¿No estaríamos hoy todos con otra onda?

Hace siete años dije en este mismo blog que no debieron sacar a Maradona después del Mundial. Y no porque me gustara, porque fuera Arrigo Sachi, Mourinho o Guardiola, sino porque los técnicos se merecen terminar sus ciclos. El que más estuvo después de él fue Sabella y ya vimos la historia. Hoy defiendo a Sampaoli, vayamos al Mundial o no. Por si acaso les aclaro que no soy fan de Bielsa ni del 3-4-3, porque no tenemos a Cafú o Roberto Carlos y porque si vamos a meter gente arriba hay que saber también romper líneas con el 8 como variante del centro. 

Vicente del Bosque decía que el fútbol es una combinación del juego largo con el juego corto (¿acaso nos pasamos de lo último?). Este equipo da para un 4-2-3-1 pensando en Dybala como fusible de Messi y Di María, un jugadorazo sin espacio entre la montonera que le armó el DT. Y con respecto al centrodelantero me quedo con el recuerdo de Francia en el ´98, que no repitió 9 durante dos partidos seguidos y salió campeona del mundo. Pero soy rehén de este país y de esta selección. Y como todo buen cristiano espero la llegada del mes(s)ías, aunque no me salve. 

El Futbolólogo

martes, 13 de junio de 2017



 Singapur 0 - Argentina 6
TODO SIRVE. NADA SIRVE

Fue un triste partido el de hoy a las 9 en Singapur, una goleada con sabor aguado. Queda feo decirlo, pero es así. Igual, hay que felicitar a los chicos que jugaron. No fue culpa de ellos que la federación les consiga un amistoso tan mediocre. De solo ver al 9 singapuerense sacar los laterales te daba la pauta de que ni los números tenían bien. Es cierto que Ardiles jugó con la 1 el Mundial 82 ¡Pero era por orden de apellido! O me van a decir que los asiáticos llevaban los números acorde con el abecedario?


Buen estadio y buen público. Sampaoli mirándolo todo con cara de San Martín en el cruce de los Andes ¿Tanto tenía que analizar? Solo puedo decir a su favor una cosa: probó lo que tenía que probar en el partido que tenía que probarlo. Ensayó ante lo que sería un posible rival cerrado atrás con un 2-3-5. Puso a dos volantes de ataque (Salvio y Acuña) como laterales; a Gómez (lateral) como volante y arriba todo fue movilidad. Di María en ambas bandas; Biglia la rompió. Sé que suena estúpido hablar de buen partido de algunos cuando la superioridad se notaba desde antes de empezar. Pero tengo el recuerdo de un partido de Maradona como DT ante Venezuela por las eliminatorias de Sudáfrica 2010, aquella tarde en River que el equipo formó con Heinze, Angeleri y Zanetti atrás, Mascherano y pura pólvora arriba. Gracias a esa goleada por 5 a 0 Argentina clasificó sin ir a la repesca. Coincido con los técnicos que juegan al ataque con rivales débiles. De esas goleadas se suele sacar petróleo.



En síntesis: bien por la movilidad del equipo arriba ante un adversario encerrado en su propio arco y por no errar un pase atrás, aunque la presión oponente haya sido poca; bien por poner carne al asador contra un rival débil (¿se imaginan el once de Bauza?); bien por los experimentos sin riesgo. Pero nada de esto va a servir dentro de 45 días en el Centenario. Tal vez esté Mascherano y haya que ensayar todo de nuevo. Y olvídense de salir jugando con Cavani y Suárez comiéndote los talones; la superioridad en el medio te la metés en el orto contra un rival que juega al pelotazo. Con Uruguay todo es fricción, partido roto, provocación. Es un clásico donde lo lindo de estos amistosos se termina haciendo humo.


El Futbolologo

viernes, 9 de junio de 2017

Argentina 1 - Brasil 0
HAY EQUIPO (TITULAR)

Hace muchos años hubo un entrenador de la NBA llamado Chuck Daly. Este hombre dirigió al Dream Team y tiene una anécdota ocurrente. En su primer partido de entrenamiento, contra unos sparrings universitarios, armó quintetos malos para salir a la cancha. Ponía a Magic con Jordan, hacía jugar tres pivotes juntos y cosas así. Era un equipo de mucho ego y todos querían brillar individualmente. El resultado fue caótico. Los universitarios los pasearon ¡a ellos, estrellas de la NBA! Para terminar de hacerse el boludo, Daly mandó borrar el marcador del tablero y solo después dejó entrar a la prensa. Esa lección fue clave para el mejor equipo de basquet de la historia. Desde entonces todos aprendieron a jugar en grupo y no pararon de ganar. 

En su debut, Sampaoli solo pudo hacer jugar a la selección en equipo durante 45 minutos, luego fueron el Dream Team ante universitarios. Ojo, Brasil no es un combinado laxo. Aún sin Neymar, Miranda, Alvez o Marcelo dista de ser un sparring. Pero ¿qué pasó? ¿Como se puede errar tanto en los cambios?

Lo primero que se me ocurre es que Sampaoli quiso probar el 4-3-3 en el segundo tiempo con Messi de 9 y no le funcionó. Lo segundo es que puede que estemos ante un técnico que no sabe hacer cambios. Hay muchos de esos, como Martino, que la cagaba en cada cambio (Argentina-Paraguay, primer partido de la Copa América 2015 es un claro ejemplo). Por el contrario, hay tipos muy buenos en esa faceta: Vicente del Bosque en el Mundial 2010 (siempre elegía la mejor opción para el partido); Carlo Ancelotti y hasta Zidane. La última que se me ocurre es que Sampaoli haya querido poner carne nueva en la parrilla para recuperar la presión tan benéfica de los primero minutos del partido. En ese caso podría haber puesto a Alario ¿no?

El futuro dirá si es el técnico el que no sabe hacer cambios o son los suplentes los que no están a la altura de la selección. Hoy por hoy cualquiera puede irse a Europa. Pero la albiceleste es otra cosa. Más aún con lo que se viene.


El Futbolólogo

jueves, 8 de junio de 2017


LO BUENO DE SAMPAOLI

Jorge Sampaoli llegó a la selección después de una cesárea bastante complicada que incluyó una destitución forzada, la negativa de un técnico (Simeone) y un final infeliz con Sevilla, club que lo había recibido con procesiones. Nada más conocerse la noticia en Argentina, el enano cosechó admiradores y detractores. En la primera línea iban los rosarinos y santafesinos todos, desde Messi y Bielsa a Menotti y Valdano, y en la segunda gente de barrio como Bilardo o Pagani. Casualmente estos dos, que no se pueden ni ver desde México 86, aunaron sus esfuerzos para matarlo por radio y televisión. Periodistas en ascenso como Vignolo, Latorre y Recondo lo idolatran, mientras que Liberman, en caída libre, le da en bolsa. Todos los aquí nombrados saben que de esta batalla mediática solo mejorarán su sueldo los que tuvieron razon

Mientras tanto, el casildense anda la cancha rodeado de un humo extraño. Se parece un poco al primer Mourinho del Chelsea mezclado con Bielsa, lo que se dice un curso acelerado de fútbol: todo estaca y conos. Además es seguro de sí mismo ante la prensa. Tiene calle y recorrido. Manda comunicados por AFA haciéndose el científico del fútbol, todo con la apostilla de Chiqui Tapia, un barrabrava con pretenciones de restaurador del fúlbo. 

Polémica su aparición y polémico su equipo. Línea de tres para defender. Mediocampo con doble cinco de manejo y carrileros que en sus clubes son atacantes. Dos mediapunta con condiciones de enganche y un punta arriba. Lo único que le salva fue haber incluido en la lista los nombres que pedía la gente y el periodismo. Mañana a las siete de la mañana su equipo enfrentará a Brasil sin Neymar (hasta esa suerte tiene). Si los once que publicó la prensa son los que estarán en la cancha será una apuesta arriesgada, pero a nadie le importa este amistoso más que por el debut de un técnico que llega con demasiado aire de salvador.

No obstante, una buena para Sampaoli: que nadie habla de Messi. Y en ese anonimato parece sentirse bien el mejor jugador del mundo, hoy amenzado en su reinado por Cristiano Ronaldo, quien le acaba de igualar en Champions, en Botas de Oro y que le puede alcanzar si gana su quinto Balón de Oro en enero del año que viene. Y nosostros, que comparamos tanto a Lio con Maradona y Pelé, lo vemos ahora como un simple mortal. Habrá que ir al Mundial para volver a estar entre los grandes.

El Futbolólogo

domingo, 5 de marzo de 2017

Holanda
UN EQUIPO FÁCIL



Como habrán visto, armar selecciones de distintas épocas no es cosa sencilla. No obstante, el pasatiempo sigue siendo una pasión para futbolólogos y pelotólogos de todo el mundo. Por más que parezca un imposible, uno nunca debe bajar los brazos ya que siempre hay oportunidad de encontrar ese "Equipo de Todos los Tiempos" que sea ideal y funcional a la vez.
Hoy proponemos como modelo a esta selección holandesa, equipo de todos, unánime e indiscutido. A continuación, 11 jugadores y sus videos ofreciéndoles lo mejor del fútbol total:

1 – Edwin van der Sar


Se quedó con el puesto por ganador y buen arquero, dejando atrás al legendario Jongbloed, jugador de dos finales de Copa del Mundo (1974 y 1978), y al eterno van Breukelen, campeón de la Eurocopa´88 y la Copa de Europa de ese mismo año con el PSV Eindhoven. "Larguirucho" gana por su técnica y su innegable confianza. Tiene un saque seguro, sabe ordenar la defensa e intimida con su personalidad y gran talla a la hora de los penales. Rara vez da la oportunidad del rebote porque posee lo mejor del instinto del arquero: saber despejar hacia el lado contrario donde proviene la jugada. ¿Algo más? Sí, los títulos: UEFA ´92, Champions, Intercontinental y Supercopa ´95 (Ajax), Champions League y Mundial de Clubes 2008 (Manchester United) y, por si todo esto fuera poco, es el único holandés considerado mejor arquero de Europa (1995) por la prensa especializada.

2 – Wim Suurbier

Inolvidable patada a Bertoni en el ’78, marcando territorio como buen lateral de su época. Se complementaban fenomenal con Johnny Rep cuando subía por la banda derecha, integrándose al ataque con velocidad y potencia. Este jugador vital de la Naranja Mecánica, ganó tres Copas de Europa y una Intercontinental con el Ajax a inicios de los setenta. Un grande no solamente de su club y de su selección, sino también como representante del fútbol de aquella década.

3 - Ruud Krol


Un talento increíble que agotó prácticamente todas las posiciones defensivas. Como central era un líbero genial. Como lateral te mataba si te pateaba al arco. Roberto Perfumo todavía lo recuerda como el único capaz de sacarle el botín de cuajo de un solo pelotazo. Fue en 1974, en Alemania, cuando Holanda nos paseó por 4-0 en la segunda ronda del Mundial. En el ´78 fue elegido mejor marcador central junto con Daniel Passarella y hasta el Nápoli italiano lo recuerda como su mejor líbero. Al igual que Suurbier, formó parte del Ajax y de la Naranja Mecánica de Rinus Michels.

4 – Ronald Koeman

Koeman es el defensor que más goles ha convertidos en la historia del fútbol: 193 en 533 partidos. Con esa cifra supera con creces a figuras de la talla de Daniel Passarella y Franz Beckenbauer. Además de poseer un tiro libre despiadado y un penal infalible, el rubio holandés fue un líbero sólido en el marcaje dentro del área y una salida siempre limpia para su equipo desde abajo. Integró la famosa selección de la Euro ´88, el PSV campeón de la Copa de Europa y el inolvidable “Dream Team” del FC Barcelona.

5 - Edgard Davids

A partir de ahora damos comienzo a lo que sería la segunda línea,con dos jugadores escudo, parados delante de los tres zagueros antes nombrados. Así va a jugar Davids, a unos pasos del hueco dejado por Koeman y Krol, con rienda suelta para lanzarse al ataque pero, principalmente, cortando el juego del rival apenas éste cruza la línea media. En esa misión fue clave para el Ajax campeón de todo del ´95 y en la selección holandesa semifinalista de Francia´98. Un "Pitbull" tirando tarascones a los pies del adversario y marcando como nadie el territorio con autoridad y destreza.

6 - Franck Rijkaard

Rijkaard iría por el otro carril interno, partiendo entre Suurbier y Koeman, con misión de stopper y terminando la jugada como un 8 clásico. En esa posición, verdaderamente no tenía quien le haga sombra. Una especie de falso volante, con llegada impredecible y visión de goleador, a la vez que un marcador personal con recursos infinitos para desquiciar delanteros. Su duelo con Rudi Völler en los octavos de final de Italia´90 quedará en la historia de las grandes provocaciones. Rijkaard fue campeón europeo e intercontinental con el Milan de Arrigo Sacchi , con el Ájax y campeón de la Eurocopa de 1988 con la selección.

7 - Ruud Gullit


Llegó y le puso rastas al fútbol. Como un cerrajero, trajo la llave maestra para abrir las vitrinas más cerradas y revestirlas de ansiados trofeos: primero la de su país, Holanda, con la Euro´88 y luego la del AC Milan, con aquella doble "Triple Corona" (Champions, Intercontinental y Supercopa ´89 y ´90) para convertirlo en "il piú grande di tutti".Gullit -agarrensé- arrancó como líbero y empezó a adelantar su posición hasta terminar siendo ese jugador esencial, Balón de Oro 1987, primer heredero al reinado de Maradona en Italia. Este Kempes holandés tenía todo: gambeta, remate al arco, visión de juego. Era durísimo haciendo pressing, rara vez perdía el 1 contra 1 y la potencia de su cabezazo hacía agujeros en los arcos. Un tigre impregnado de espíritu de lucha, de calidad deportiva y humana. En este equipo juega con el 7 en la espalda, solo por ponerle un número porque, la verdad, jugaba donde quería y lo hacía siempre bien.

8 - Johan Neeskens

Su mejor ubicación en el campo es como un 8 clásico o como un doble 5, yendo y viniendo por el carril derecho interno. En este equipo se complementaría con Franck Rijkaard en los relevos defensivos y con Johan Cruyff en la elaboración del juego, alternando posiciones con el "Tulipán de Oro", sin jugar demasiado lejos de él. Un socio ideal en ataque, experto en el remate con pelota en movimiento y con una velocidad crucero siempre alta a lo largo de los 90 minutos. Por esta razón fue un grave dolor de cabeza para aquellos defensores temperamentales de su época (como Pasarella o el brasileño Luís Pereira) y hasta el arquero alemán Seep Maier le amagó una piña delante del árbitro en la final del ´74, harto de sus hostigaciones.

9 - Marco van Basten

Si Gullit era el Tigre, Van Basten era el Dragón. Un jugador brillante que elevó el gol hasta convertirlo en una obra de arte. Salvo Pelé y pocos más tuvieron ese don acrobático que tenía él para definir. Verlo era como escuchar el último deseo de la pelota: morir en seco sobre la red sin conocer el dolor.
Porque Van Basten era eso, un matador, pero también un futbolista dotado. Quienes lo conocieron saben que su corpulencia y su altura (1,88) le llegaron de grande y que cuando era un niño pequeño, allá en Holanda, lo prepararon para ser enganche. Esa formación lo convirtió en un futbolista completo, capaz de cubrir la pelo
ta como nadie y de armar contragolpes letales en tres cuartos de cancha.
Debutó en el Ajax en el ´82 sustituyendo nada menos que a la leyenda de Cruyff. En aquel partido marcó su único gol de la temporada, la misma en la que los capitalinos se coronaron campeones. Desde entonces jugó y marcó goles incansablemente hasta que las lesiones lo apartaron del fútbol, dejando tras de sí un legado de títulos: una Eurocopa para Holanda (1988), dos Champions -con sus sendas Intercontinentales- y dos Supercopas europeas (AC Milan 1989/90), entre otros. Fue premiado, además, con tres Balones de Oro (88/89/92) con los cuales el "Cisne de Utrech" igualó al francés Michel Platiní y a su compatriota  Johan Cruyff. 
 
10 - Wim Van Hanegem

Con él empieza la historia del fútbol holandés propiamente dicha, cuando en la primavera de 1970 alzó la primer Intercontinental de su país jugando para el Feyenoord. Sus tiros libres parecían lanzamientos de básquet al ángulo y su cabezazo -rara vez se vio algo mejor- era una estocada para los arqueros rivales.
Con un dominio del balón y un pase-gol inigualables, este formidable 5 - 10 fue la referencia ineludible de sus compañeros. Siempre estaba parado en el punto más central de la línea media, casi por donde se hace el saque mismo, y desde ahí abría el juego con pases precisos que, si llegaban a darle tiempo, iba a buscar al área como el mejor goleador que era. Su temperamento lo hacía temerario en el medio juego y su visión estratégica, que le brotaba natural de solo calmarse un poco, jamás encontró herederos ni en el Feyenoord ni en la selección holandesa.
  
11 - Johan Cruyff
Genio indiscutido, como Di Stéfano, como Pelé, como Maradona. De mitad de cancha hacia delante no tenía ubicación y si se la daban igual se las rebuscaba para rebelarse. Inspirador del fútbol total, fútbol de los indóciles y de los libres. Su sprint en velocidad dejaba atrás hasta al más incansable de sus perseguidores -Gabrielle Orialli, número 4 del Inter, lo padeció en la final de Rótterdam-. Tres Copas de Europa, una Intercontinental, Triple Balón de Oro… todo es poco al lado de lo que era Cruyff como jugador, un compendio de dones que incluye la fantasía de los wines, la visión de los enganches y olfato de los goleadores.
Hombre orquesta, actor, inventor (auto pases de taco, centro desde la izquierda con pierna derecha), daba órdenes con las manos sin mirar la pelota. Velocidad y ejecución. Flacuchento, engañoso, irrompible. Dios te bendiga, Johan, lo meniscos y ligamentos cruzados que aguantaron tanta frenada, cambios de marcha y dirección. Gracias por tus enormes jugadas, por tu increíble liderazgo, adorable Tulipán de Oro.







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La táctica: 3-2-3-2
van der Sar
Suurbier R. Koeman Krol
Rijkaard Davids
Neeskens van Hanegen Cruyff
Gullit van Basten




El futbolólogo




martes, 15 de noviembre de 2016

SELECCION ARGENTINA
VOLVER A EMPEZAR



Hace poco me jaquearon unos rusos el espacio de blogspot. Me di cuenta por los comentarios que traduje al castellano. Más tarde la cuenta de Hotmail con que administraba el blog se cerró y encima Google compró el espacio para controlar el "cyberterrorrismo". En fin. Volver a empezar es esto: plantilla nueva, esquema, diseño… Uya ¿no es lo que le falta a la selección?

No se trata acá de creerse un Pagani, un Liberman o un Fantino. Criticar es fácil. De todas formas, habrá que reconocer que algo hay en esto de que Messi pone a sus amigos (o hace cara fea si no están) en el equipo. Pero: ¿no son éstos mismos tipos los que le recriminan su falta de liderazgo? ¿Acaso no es líder el que arma el equipo?

VOLVER A LAS FUENTES

Revista El Gráfico, Edición nº 3483 del 8 de julio de 1986, Pág. 62-63, nota a Valdano: “Para destacarse, Platini necesita un equipo que se mueva al ritmo que él impone; a Maradona le basta una pelota, eso solo…” Ya sabemos que Messi no es Maradona, pero ¿y si fuera la versión posmoderna de Platini? Repasemos: uno cumple los años el 21 y el otro 24 de junio; los dos son introvertidos cerebros y goleadores de sus equipos; triunfaron en el fútbol europeo; Michel ganó tres Balones de Oro seguidos, Messi cinco… Bien, ahora cambiamos la frase: Messi necesita un equipo que se mueva al ritmo que él impone. Pero… ¿No será muy alto ese ritmo?

VOLVER A LA TÁCTICA

El problema de las transición defensa-ataque-defensa es el punto más bajo de la selección. Con la presión en la línea alta que imponía Martino todo era muy atolondrado, se quitaban balones arriba pero se definía mal. Los delanteros se quedaban sin piernas a los 30 minutos; los partidos largos eran interminables. Con Bauza se presiona menos arriba pero se llega menos también. Sabella, en las eliminatorias, jugaba al contraataque. Se sufría atrás pero se aseguraban goles. En el Mundial todos aprendieron la lección y esperaron. Hubo que empezar a tocar más, se lesionaron delanteros… A Messi hay que rodearlo, ok, pero: ¿cómo?

VOLVER A LAS PROPUESTAS

Mucha gente vieja: La gran mayoría de los jugadores de la selección son de clase ´84, ´86, ´87 y ´88, es decir, que si llegan a Rusia lo harán con más de treinta años. Cambio generacional ya.

Experiencia en puestos claves: Maier-Backenbauer-Müller; Barthez-Thuram-Zidane; Casillas-Puyol-Xavi… Generaciones gloriosas en el eje vertical central, empezando por el arquero. Romero-Mascherano-Messi. Mmmmm... 

Jugar con líbero adelanta la defensa: Ok ¿Mascherano muy viejo para el medio? Lo ponemos atrás. Dos stopper, dos laterales, doble pivote con mediocampistas de manejo y remate, Messi y dos delanteros. Masche por delante de la línea de cuatro en ataque; por detrás en defensa, a lo Lothar Mathäus ¿Es tan complicado?

Jóvenes en puestos clave: Igual que en el punto 2) pero al revés: laterales (sí o sí), algún stopper o volante que ande bien en su club, wines, nueve… Gente que corra para los viejitos. Pirlo, Riquelme… siempre tuvieron a un Verratti o a un Clemente que les corría al lado para que ellos se luzcan.

Messi de enganche: Tanto que le recriminan que camina, que no corre ¡Lo ponemos de enganche y listo!

Laterales con llegada: En un 5-3-2 el lateral se tiene que animar a ir al ataque. Uno de los dos volantes lo tiene que cubrir y si no está el líbero. Hace años que no se ve a un lateral argentino echar un centro a lo Olguín u Olarticoechea ¿Habrá que buscar uno con “O”?

Lecciones bilardistas 1: Enfriar el juego en momentos clave: No es todo táctica y estrategia, no, no, no, no. No te puede meter un gol Brasil al final del primer tiempo ¡Es lapidario! Hay que lateralizar el juego, mandarla afuera, tirarse al pasto con un calambre, sacar mal ¡hacer algo para que pase el tiempo!

Lecciones bilardistas 2: ¿Quién habla con el árbitro?: ¿Quién pone el pie delante de la pelota cuando saca el rival, reclama el lugar de la misma, forcejea? ¿Quién la agarra cuando cobra el referí cómo lo hacía Passarella? ¿Cómo nadie le dice a Rojo que vaya despacio en una final con un chileno menos? Simeone ¡Volvé!

El nueve no importa: Retirado Batistuta, el 9 tiene que ser un tipo que la meta, me importa un carajo el nombre.

La esperanza es lo último que se pierde (pero tampoco ilusionarse): Nada de lo aquí propuesto se va a hacer contra Colombia esta noche. Pero tampoco dramatizar o renegarse. Salvo Brasil y Uruguay, entre Colombia y Perú hay seis equipos repartidos en una distancia de cuatro puntos entre ellos. Y la gran mayoría son rivales directos de Argentina (como el de hoy). De esos seis equipos dos entran y uno va al repechaje. Y reconozcámoslo: a todos nos gusta hacer matemática futbolera después del partido. En cuanto al juego, la selección es una mierda y si mejora, mejora. Peor estábamos antes de México ´86 y miren lo que pasó.


El Futbolólogo