ORDEN CONTRA DESORDEN GANA EL ORDEN
ORDEN CONTRA ORDEN GANAN LOS JUGADORES
La frase es de Menotti y vamos con la primera.
La selección africana que debutó en los mundiales fue
Marruecos en México-70, seguida de Zaire en el ’74 y Túnez en el ´78. Cuando en
España-82 se pasó de 16 a 24 equipos, la FIFA otorgó una plaza más. Camerún y
Argelia fueron las clasificadas, pero no pasaron sus grupos por unos amaños hechos con
las diferencias de gol para que pasen justamente los dos finalistas de torneo,
Italia y Alemania. Cuatro años más tarde, otra vez en México Marruecos fue
protagonista, dándole mucho trabajo a la repetida subcampeona del mundo,
Alemania, en los octavos de final. En el partido inaugural de Italia-90,
Camerún le ganó al campeón del mundo y futuro finalista, Argentina. El inolvidable Roger Milla fue la figura de un equipo que alcanzó los
cuartos de final, la calificación más alta hasta entonces. Ghana repitió esa proeza en Sudáfrica 2010 con una generación que había llegado a la final del
Mundial Sub-20 de 2001. Nigeria es otro clásico de los mundiales, país Medalla
de Oro en los Juegos de Atlanta-96 y Plata en Pekín-2008, ambas finales
disputadas frente a Argentina.
Camerún jugó 8 mundiales en total, seguido en el podio
por Nigeria, Marruecos y Túnez con 6, Ghana con 4 y Senegal con 3. Esta última fue la que perdió contra la Holanda de van Gaal por 2 a 0 en un partido marcado por la
diferencia de escuela futbolística. La selección senegalesa acudió siendo la
primera en la historia de África en contar con un 100% de jugadores
provenientes de clubes extranjeros. El dato nos puede dar un parámetro de
desarrollo, pero no tanto a la hora de ver el juego. Cuando África ganó las
cinco plazas mundialistas a partir de Francia-98, se decía que el futuro era de
ellos. Pero lo cierto es que siguen cometiendo errores tontos y jugando más a la
patriada personal que a otra cosa. Después de 2010 no pasaron de primera ronda. En cambio, lo de la Holanda de van Gaal es más fácil de
explicar: se trata del mismo técnico que echó a Riquelme del Barcelona por
considerarlo un "desordenado".
Orden contra orden ganan los jugadores
Decir que Gales es un equipo ordenado no es correcto. Los
descendientes de William Wallace volvieron a los mundiales después de su única
experiencia en 1958, cuando tenían a un crack llamado John Charles, emparejado
con Sívori en la Juventus. Hoy su adalid se llama Garret Bale, un galgo con
pretensiones de CR7. Él fue el autor del gol del empate. En cuanto al
contrincante, Estados Unidos es para mí el país que más ha evolucionado
futbolísticamente hablando. Del ´90 al ´14 jugó todos los mundiales y “extrañamente”
no clasificó para Rusia-2018. Si bien siempre contó con jugadores hijos
de inmigrantes (especialmente de italianos en 1930 y 1950), hoy su liga es muy sólida.
Pero luego de ponerse en ventaja tuvieron que bancarse el aluvión de los galeses, que
por momento parecían el Liverpool de los años setenta. Los de la isla serán un duro
rival para Inglaterra, por actitud, no por juego.
El Futbolólogo

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