martes, 25 de julio de 2023

EL TIBURÓN DE LA MLS 



Hay una historia que no sé si es cierta. Habla de que en los barcos pesqueros japoneses suelen echar un tiburón en los piletones de peces, para que se muevan, y así llegar más frescos al mercado.

Estados Unidos jugó siempre fútbol. Su selección participó del primer Mundial y en Brasil 1950 fue famosa por vencer a Inglaterra. Cierto es también que muchos de sus jugadores eran inmigrantes italianos. En la segunda mitad de los 70, el secretario de estado Henry Kissinger, un forofo incombustible, tuvo el sueño de la NASL. Llegaron Pelé, Beckenbauer, Cruyff, George Best y una decena de enormes jugadores. Pero aquel cementerio de elefantes no sembró ninguna semilla. El público se aburría con partidos que terminaban 0 a 0 y no entendían el offside.

El Mundial de 1994 devolvió el fútbol a Estados Unidos. Su selección llegó a los octavos de final y empezaron los primeros ídolos, Tony Meola, Alexis Lalas, etc.

La liga se refundó, llamada ahora MLS. La ascendencia de inmigrantes hispanos le puso color. La hinchada de Portland Timbers se convirtió en la más grande de Norteamérica, incluso más que las mexicanas. Beckham fue a Los Ángeles Galaxy y la selección mantuvo su nivel en las competiciones internacionales. Estados Unidos se convirtió en una potencia del fútbol femenino, que empezó de cero. El país asegura concurrencia, merchandising y todo lo que se necesita para brindar un buen espectáculo.

No hay de momento interés en comprar paquetes a sobreprecio, como hacen los árabes para eso ya tienen la NBA. Pero algo faltaba en el pasto. El fútbol norteamericano es demasiado académico. El jugador no aprende de niño a terminar las jugadas, como en Sudamérica.

Messi anoche volvió a marcar. Lleva 8 goles en 5 partidos. Hoy el fútbol no es como antes. Todo se estudia, se toma nota, se graba. Cientos de asistentes analizarán a Messi. No será como con Pelé. Esta vez los Yankees aprenderán primero a intentar pararlo, luego a copiar sus movimientos. Será un experimento cuántico

El Futbolólogo 

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