viernes, 21 de febrero de 2025

RACING: EL FÚTBOL ES CÍCLICO


La cadena de televisión TNT Sports tiene una emisión llamada Confesiones, un programa que reúne a varias figuras del deporte para contar anécdotas. En uno de sus ciclos, dos eminencias hablaron de la cocina del fútbol argentino: José Néstor Pékerman y Hugo Tocalli. Scaloni y cuerpo técnico, Messi y Mascherano, Riquelme y Gago… cuantos futbolistas pasaron por su seminario.

¿Porqué traerlos a colación en un posteo de Racing? Por este concepto de Néstor: “Todo se ve si vos tenés un título (Clank, con Juan Pablo Varsky, Game #47).” Su paso por la selección le dio a Argentina el mejor equipo desde México-86 a Qatar-2022: la escuadra de Alemania-2006, que no ganó. Su estancia en la selección Colombia le dio al cuadro cafetero podio histórico en los Mundiales (Brasil 2014, que tampoco ganó).

Me dejo llevar y traigo otra frase más, en este caso, del español Vicente del Bosque: “El fútbol es una combinación del juego corto con el juego largo.”  La cito de memoria por pura pereza, no tengo ganas de buscar la fuente. Ni lo considero necesario, porque podría haber dicho que era mía y nadie se daba cuenta. Pero de lo que sí se habrán percatado, es de que estamos acercándonos al tema.

Racing juega largo. Y aunque las comparaciones son odiosas, el único equipo de mi gusto que veo en esa línea, con calidad Premium, obviamente, es el Leverkusen de Xavi Alonso. ¿El Atlético del Cholo? Puede ser, más contragolpeador, pero lo metemos en el carrito. ¿Una leyenda del juego largo? El Manchester de Álex Fergunson, con Beckham, Verón, Scholles y Ghigs en el medio, todos lanzadores de misiles balísticos a Solskjaer y van Nistelrooy, una roca en el fondo y en el arco Barthez. Patear y correr, romper líneas, Push & pull (para esto último, Roy Keane fue lo más); un equipo con un promedio de goles de cabeza, volea y remates de media distancia insuperable.

Pero entonces: ¿cuál sería un posible prototipo de juego en las antípodas de éste del que estamos hablando? Cualquier equipo de Guardiola o, en sus versiones más pedorras, de Veccacece o Gago. ¿Y Mourinho? Mou es un curso acelerado de fútbol, llega y te transforma un plantel, psicológica, física y estratégicamente. Sus segundos años suelen ser mejores que los primeros (y sus terceros un caos). De profesión profesor de educación física,  tiene lo que tiene cualquier docente de la materia que recuerdes: la cercanía con la persona, la picarezca, la pedagogía.

El Racing de Costas juega largo y se equivoca bastante poco en las finales. Físicamente superó a Botafogo. Maravilla está nivel Lautaro/Toti gol y atrás me gustó Colombo. La supuesta táctica de la Academia fue un 3-4-3 sin enganche ¿estilo San Paoli en Chile? Puede ser. Pero aquel equipo del Hombrecito de Casilda jugaba más corto que el Barsa de Pep. Arias se mostró seguro en el arco y del equipo visitante destacaría al colega John. El resto, muy superado físicamente, como se dice en el bar: grandotes al pedo. Caían como botellas rotas ante el gordo Salas, que fue un pinball.

La personalidad de Costas es intensa: que se besa el Rosario antes del partido; que camina la zona pintada; que se pelea con los árbitros; que festeja los goles como si fuera un hincha… pero gana (como diría Pékerman); es una materia para entrenadores que no le encuentran la vuelta a planteles costosísimos que están para combinar juego corto y largo, en palabras de Don Vicente. El fútbol es cíclico y encerrarse en una idea puede ser la anatema. Guardiola lo tiene claro. Gallardo y Gago pueden ir tomando nota.

El Futbolólogo